Alerta Antártica: se acelera el deshielo

Científicos chilenos advierten que el continente blanco está perdiendo 125 mil millones de toneladas anuales de hielo

Por Gabriel Arce Granizo Metro World News

Cuando de calentamiento global se trata, todavía hay quienes erróneamente ponen en duda que los antecedentes sean una real urgencia para el planeta y la existencia. Sin embargo, si se habla del ritmo del deshielo de los polos, no hay quien pueda discutir lo horrible de las cifras.

Los efectos del cambio climático en la Antártica y el Ártico son, por estos días, el único cuento que se puede repetir mil veces y aún así no deja de sorprender. De eso saben los científicos, quienes por estos días discuten cómo es que se llegó a este punto y si la humanidad está en una frenética carrera al temido punto de no retorno.

Según los registros históricos, la Tierra se está calentando al orden de 0,18º celsius por década. Hace pocos días, además, en la Universidad de Santiago de Chile (Usach) se vivió el simposio ‘Mitigación y Adaptación al Cambio Climático”, con motivo de la futura COP 25 de noviembre.

El número es brutal: sólo durante este siglo, la Antártica ha perdido más de 1.500 gigatoneladas de hielo, según constató el satélite Grace de la NASA. Para hacerse una idea, cada gigatonelada equivale a mil millones de toneladas. La capacidad de una piscina olímpica oficial, por su parte, llega a los 2,5 millones.

“El problema es que además esa tendencia a la pérdida de hielo está acelerándose, cada año se pierde más que el anterior”, dice Raúl cordero, experto en cambio climático y líder del Grupo de Investigación Antárctica de la Usach.

Al año, se calcula que el continente blanco pierde cerca de 125 mil millones de toneladas de hielo. “Son cantidades descomunales, casi imposibles de dimensionar”, dice Cordero. Por lo mismo, usa un ejemplo: si se quisiera mantener el deshielo en cero, se deberían llevar a la Antártica 5.000 camiones aljibes grandes (50 metros cúbicos) cargados con hielo por minuto.

Otros estudios dan cuenta de que en la década del ochenta, el deshielo anual de la Antártica era de unas 40 gigatoneladas, mientras que en la presente década, la cifra se encumbra a las 252 gigatoneladas. Es decir, el ritmo de derretimiento se sextuplicó en cuatro décadas.

“El mar está subiendo alrededor de 3 milímetros por año, y la Antártica aporta entre el 10% y 15% de crecimiento del nivel del mar”, explica Cordero. Eso, porque el que peor está es el polo Norte, que a pesar de tener una masa 7 veces menor que la Antártica, su derretimiento es al doble del ritmo.

Aquí es donde la COP 25 asoma con especial relevancia. “El Gobierno (chileno) plantea que los temas importantes son océanos y Antárica, quiere que sea una COP azul”, dice Giovanni Calderón, miembro del comité asesor presidencial de la COP.

Calderón explica que en Chile, el evento de las Naciones Unidas será el punto de inflexión entre terminar de pactar los acuerdos y pasar a la implementación. “Allí es donde debería ponerse el acento en algunas etapas. La Antártica es especialmente relevante no tanto por sus reservas de agua dulce, sino porque los polos actúan como reguladores del clima”, explica.

“En noviembre el panel intergubernamental de las Naciones Unidas va a emitir un informe sobre criósfera, que habla de los campos de hielo, glaciares, entre otros. Es súper importante lo que va a decir”, cierra Calderón.

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