El historial del narco que intentó escapar disfrazado de mujer

Clauvino da Silva fue encontrado muerto ayer en una celda de “máxima seguridad”

Por Sebastián Foncea [email protected]

No está claro por qué Clauvino da Silva se habría ahorcado la mañana de ayer con las sábanas de la celda de aislamiento en donde fue recluido en la cárcel Gabriel Ferreira Castilho, en la zona de confinamiento de Bangu 1, de Río de Janeiro, luego de protagonizar un intento de fuga que dio la vuelta al mundo desde la zona de Bangu 3.

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El hombre, apodado como “El Bajito”, de 42 años, era uno de los líderes de la poderosa banda Comando Vermelho, y había sido condenado a 73 años y diez meses por reiterados delitos de narcotráfico.
El sábado aprovechó que se podían realizar visitas para coordinar con un grupo de amigos y familiares un plan que salió tan mal que fue motivo de burlas en todo el planeta. La policía sospecha que ocho visitantes, incluida una embarazada, ayudaron al criminal.

Lo más terrible para el peligroso delincuente es que fue humillado públicamente por los gendarmes, ya que a los vigilantes no les bastó con detenerlo en su intento por escapar, sino que lo obligaron a quitarse el disfraz lentamente, pieza por pieza, mientras grababan la jocosa escena que luego fue compartida a la prensa.

Reincidente

El difunto Da Silva ya había protagonizado en febrero del 2013 una fuga menos convencional cuando fue uno de los 31 prisioneros que escaparon por la alcantarilla del Instituto Penal Vicente Piragibe, en el Complejo Gericino. Entonces fue arrestado un mes después de la fuga en el sector de Río de Angra dos Reis.

Según gendarmería, a pesar de los intentos de escapar de la cárcel, Clauvino no tuvo problemas de indisciplina y se lo consideraba un preso “tranquilo”. Sin embargo, en las calles tenía un perfil muy diferente porque según la policía el narcotraficante era “extremadamente violento”.

La muerte del famoso criminal se suma a los 57 presos que fallecieron en una revuelta ocurrida la semana pasada en la cárcel de Altamira, en donde 16 de ellos fueron decapitados y sus cabezas usadas como si fueran pelotas de fútbol en una escena que fue filmada y divulgada en redes sociales.

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