¿Se pueden bombardear los huracanes?

Según se informó, Donald Trump quería explorar si las armas nucleares podrían ayudar a destruir los huracanes. Metro investiga por qué no es la mejor idea y qué otras opciones hay sobre la mesa.

Por Miguel Velázquez |Metro World News

La Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de Estados Unidosha declarado recientemente que la supuesta sugerencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de bombardear huracanes antes de que lleguen al país “no es una buena idea” y que puede causar “problemas ambientales devastadores”.

“Durante cada temporada de huracanes, siempre hay sugerencias de que uno simplemente debe usar armas nucleares para destruir las tormentas”, comentó Chris Landsea, director de ciencia y operaciones del Centro Nacional de Huracanes, en un blog del portal de la Agencia.

Según Sharon Squassoni, profesora de investigación de la práctica de asuntos internacionales del Instituto de Política Internacional de Ciencia y Tecnología, sería imposible predecir de antemano qué tormentas tropicales se convertirían en huracanes para evitar su formación.

“Se necesitaría demasiada energía, incluso con armas nucleares, para interrumpir la formación de un huracán, y los vientos exacerbarían la propagación de la radiactividad”, explicó Squassoni a Metro. “Soy una experta en armas nucleares, no en huracanes, así que me remito a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. sobre por qué la física no funciona”.

La experta añadió: “La especulación sobre el uso de armas nucleares para modificar el clima se ha limitado principalmente al sector público, ya desde 1956. En una conferencia de 1959 sobre los usos científicos de las explosiones nucleares, un funcionario de la Oficina Meteorológica de Estados Unidos y otro de la Corporación Sandia (un laboratorio del complejo de armas nucleares propiedad del gobierno y operado por contratistas) presentaron documentos sobre cómo se podrían utilizar las explosiones nucleares para desviar o disipar los huracanes o modificar el clima, pero ambos destacaron la naturaleza especulativa de sus análisis.  El proyecto Plowshare, un programa que duró de 1957 a 1975, cubrió principalmente aplicaciones industriales de explosiones nucleares (excavación, etc.)”.

“Los tiempos cambian y, gracias a Dios, las malas ideas se desvanecen. Aunque en los primeros decenios de la era atómica se hizo un sincero esfuerzo por considerar las aplicaciones pacíficas de las explosiones nucleares, se reconocieron cada vez más los graves costos que entrañaba seguir ese camino. Aunque el Tratado de No Proliferación Nuclear de 1970 no prohíbe las explotaciones nucleares con fines pacíficos, la norma contra los ensayos nucleares se ha fortalecido con el tiempo. Nadie en el gobierno de Estados Unidos debería poner en peligro eso, ni siquiera el presidente Trump”, concluyó Squassoni.


P&R

Paul Francis Paul Francis, astrónomo y médico de la Universidad Nacional de Australia

Háblenos de la idea de usar armas nucleares para prevenir huracanes

–Básicamente, un huracán es demasiado grande para ser afectado por una bomba atómica. Es como intentar desviar un petrolero con una pistola. Un huracán en formación es básicamente 10 mil kilómetros cuadrados de océano tropical. ¿Cuál de esos 10.000 kilómetros cuadrados vas a bombardear? Una gran bomba atómica enviará una bola de fuego que cubrirá unos 100 kilómetros cuadrados, lo que representa sólo el 1% de la superficie de un huracán. El peso total del aire en un huracán es de alrededor de cien mil millones de toneladas, y ni siquiera las bombas atómicas más grandes tienen la energía suficiente para mover una masa de aire tan formidable. La energía de un huracán es diez mil veces mayor que la energía de las mayores bombas atómicas de Estados Unidos. Así que básicamente pedirle a una bomba atómica que desvíe un huracán es como pedirle a un saltamontes que desvíe a un elefante. Las bombas atómicas son grandes y repugnantes a escala humana, pero bastante patéticas a escala de huracán.

Aparentemente no es una idea nueva.

–En las décadas de 1940 y 1950 había mucho optimismo sobre la posibilidad de que usáramos armas atómicas para todo tipo de propósitos. Esto desapareció cuando la gente se dio cuenta de lo grave que era la lluvia radioactiva.

Podría tener más sentido bombardear tornados, son mucho más pequeños, por lo que un misil convencional grande y bien apuntado disparado a las nubes sobre ellos podría ser capaz de interrumpir uno. No sé si alguien ha investigado esto. Sería difícil – necesitarías el equipamiento para seguir la tormenta, tu objetivo se está moviendo rápidamente, y si tu bomba falla o no explota a tiempo, podría causar muchos daños….
Nos planteamos esto como un problema para nuestros estudiantes de pregrado: ¿tiene sentido bombardear un huracán? Durante varios años hemos pretendido que Donald Trump ha propuesto esta idea porque parece el tipo de cosas que él diría. Nuestros estudiantes se divirtieron mucho cuando supieron que era verdad. Puedes demostrar que es imposible usando la física de 10º grado.


P&R

Steve Turton Steve Turton, profesor adjunto de geografía ambiental en CQUniversity, Cairns, Australia

¿Se puede bombardear un huracán en formación?

–No hay razón para que un huracán (ciclón tropical, tifón) no pueda ser bombardeado, pero el ejercicio sería inútil con bombas convencionales, y catastrófico con un artefacto nuclear. Incluso si se utilizara una bomba ‘limpia’ masiva, no se lograría la física necesaria para debilitar un huracán. Sería como David y Goliat. Con un arma nuclear, el riesgo de contaminación por radiación sería extremadamente alto, ya que los vientos de nivel superior llevarían la lluvia radiactiva a través de áreas pobladas. Además, una bomba nuclear no afectaría la fuerza del viento de la tormenta.

¿Qué pasa si el Presidente Trump ordena tales pruebas?

–Esto es muy improbable, ya que sus “eminentes” asesores científicos señalan los peligros de la contaminación por radiación.


2 proyectos para combatir huracanes

1Proyecto “Stormfury”.

“Fue un programa de investigación de la NOAA a finales de la década de 1960 que incluyó el vuelo de aviones cazadores hacia los huracanes y la liberación de yoduro de plata en la mayor parte del ojo de la tormenta”. La idea era que el yoduro de plata causaría que el agua sobreenfriada en las nubes del ojo se congelara, perturbando la estructura interna del huracán. Este estudio demostró ser prometedor, ya que los huracanes se debilitaron temporalmente. Sin embargo, eventualmente recobraron fuerza después de que el yoduro de plata se disipó. El programa fue abandonado posteriormente”, dijo Steve Turton, profesor adjunto de geografía ambiental en CQUniversity, Cairns, Australia.


2 Enfriar la superficie del océano.

“Los huracanes son impulsados por la evaporación del agua de mar caliente. Así que si podemos enfriar la superficie del océano o cubrirla con algo como una marea negra para detener la evaporación, eso evitaría la formación de huracanes. Se ha especulado que se podrían tener robots marinos flotantes que traerían agua fría desde justo debajo de la superficie, o esparcirían algún tipo de químico en la superficie. Tendrías que hacer esto antes de que se forme el huracán, ya que una vez que se establece, el mar es demasiado agitado para algo como esto. El problema es el gran tamaño de los huracanes (10.000 kilómetros cuadrados), se necesitarían muchos botes robot”, dijo Paul Francis, astrónomo y médico de la Universidad Nacional de Australasia.


TUIT

Donald Trump negó que quería explorar la opción de usar armas nucleares.

@realDonaldTump

“Acabo de regresar a Washington desde Francia y el muy exitoso G-7, sólo para descubrir que las noticias falsas todavía están tratando de perpetuar la historia falsa de que yo quería usar armas nucleares para hacer estallar huracanes antes de que llegaran a la costa”. ¡Esto es tan ridículo, nunca ha pasado!”


 

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