¿Por qué comemos tanto en el trabajo?

En realidad necesitamos seguridad ante el estrés que causan la oficina y el jefe.

Por Luz LAncheros Metro World News

Se burlan de ese tipo en muchas películas. En Jurassic Park e incluso en Hitch, donde se echa la hamburguesa en plenas escaleras del MET. Pero nosotros también somos ese tipo. Ese que tiene ya un espacio en el escritorio para cada cosa que se come y no precisamente hablamos de kale, quinoa y un pollo sin piel.

Hablamos de papitas, pasteles… una cantidad industrial de comida basura. Y a la hora de almorzar, si no hay tiempo, la hamburguesa, porque ¿quién en verdad pensaría que una ensalada podría durarnos? La comida rápida nos hace sentir llenos. Y bien.

De hecho, el reporte del científico de comida Steven Witherly llamado “¿Por qué los humanos amamos la comida chatarra?” habla de cómo esta comida tiene una perfecta combinación de sabores y sustancias que la hacen más apetecible. Las orosensaciones, de hecho, hacen que las compañías paguen millones por esta mezcla perfecta. Pero esto hace, claro, que uno quiera más y que aparte del atractivo visual y de la textura del producto, salivar (y estimular el cerebro, que ama la variedad de sabores para aquello de sentir placer), estimulan la adicción. No ayuda que estas comidas tengan tan alto contenido calórico que te hacen sentir lleno y compensan tus niveles de serotonina. Todo está bien, hasta que esas propiedades que no valen nada se desvanecen, sigues en el mismo ritmo y necesitas comer más.

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La nutricionista y dietista Sandra Rodríguez explica a Metro que “comemos tanto en el trabajo por la ansiedad y estrés que conlleva cada una de nuestras labores, por lo cual necesitamos  buscar un modo de calmar este estado. Esto lo logramos aumentando la dopamina y serotonina, neurotransmisores (se encargan de transmitir información en el sistema nervioso) que cumplen diversas funciones en el organismo, como regulación del sueño, apetito, estado de ánimo. Los niveles de estos neurotransmisores se pueden aumentar de diferentes maneras, siendo el consumo de alimentos la manera más fácil para conseguir su aumento estando en el trabajo; la serotonina plasmática se aumenta cuando ingerimos carbohidratos simples como chocolates, galletas, dulces, snacks, los cuales aumentarán la glucemia y generarán un efecto de bienestar y relajación; lo cual solo será momentáneo. Además de la ingesta de los productos dulces también se preferirá los alimentos más elevados en grasas, ya que estas mejoran sabor, olor y textura de los alimentos”.

“Por otra parte, los receptores de dopamina están por todo el cerebro, el cual es la clave en el sistema de recompensa, por el que sentimos la sensación de placer.  Al consumir alimentos ricos en grasas y azúcares los niveles de dopamina se aumentan, al igual que cuando consumimos alcohol, tabaco, drogas, o cuando realizamos ejercicio o tenemos relaciones sexuales. El consumo de alimentos procesados, liberará la cantidad de dopamina en relación al placer que nos genere la ingesta de este, lo cual nos proporcionará motivación para ingerir de nuevo este alimento, aumentando la frecuencia de ingesta lo que producirá una mayor tolerancia al azúcar y antojos. Esto nos puede llevar al aumento de peso y dependencia de este tipo de alimentos”, concluye Rodríguez.

¿Qué provoca que comas frente al computador?

Claro, también cuenta el hecho de tu historial y hábitos nutricionales. Y algunos trabajos son tan demandantes, que solo hay una forma de lidiar con el estrés sumado a la carencia de una cultura que implemente el bienestar. Esto hace que puedas comer y trabajar al tiempo, y de paso que sea bastante dañino: de hecho, un reportaje del 2013 del American Journal of Clinical Nutrition, hecho por un equipo de la universidad de Birmingham, mostraba que entre dos grupos, los que comían viendo televisión comían más, porque no estaban conscientes de qué comían y no le ponían atención a las señales cerebrales que indicaban que el cuerpo ya no necesitaba más comida.

¿Qué hacer?

Todo tiene que ser un plan integral, ajustar nuestros tiempos y rutinas, haciendo pequeños cambios en nuestros modos de vida y hábitos diarios para ayudar a nuestro cuerpo y sistema para ser saludables. A veces nos cuesta trabajo, porque cuando estamos estresados solemos preferir comida con azúcares y grasas y esto es una respuesta del estrés y ansiedad que el cuerpo requiere en el momento y se refleja en todo nuestro organismo”, explica a Metro la nutricionista de Pond’s, Norma Alaniz.

“Por eso hay que incluir poco a poco alimentos de contenido nutritivo, así sea muy difícil. Una comida sana en porciones adecuadas incluso podría resultar más adecuada que una hamburguesa o un soda. Recordemos que estos malos hábitos de alimentación hacen que nuestras células envejezcan más rápido. Si comes bien y saludable, las vitaminas esenciales como A y C y betacarotenos, sean más fuertes y refuercen este proceso de proteínas de la piel”, añade la especialista.


Tips para comer (mejor) en el trabajo

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La nutricionista Sandra Rodríguez da tips para evitar comer tanta comida chatarra en el trabajo.
• Llevar snacks saludables al trabajo, como frutas, frutos secos, así ya no tendremos la excusa de comer lo que nos ofrezca la máquina dispensadora. De igual forma, la fibra nos aumentará la sensación de saciedad y ayudará a regular nuestro tránsito intestinal.
• Tomar el tiempo para consumir nuestros alimentos, si lo hacemos frente al computador o televisor no tenemos conciencia de la cantidad que ingerimos.
• Establecer horarios, esto evitará que estemos “picando” entre comida y comida.
• Comer las veces necesarias los alimentos adecuados, esto no es lo mismo que picotear alimentos que no nos aportan los nutrientes que nuestro organismo necesita. Podemos establecer refrigerios con los alimentos adecuados, de esta manera las porciones serán adecuadas en cada momento de comida.
• Hidratarse adecuadamente, consumir agua durante el día: en general se recomienda 2 litros al día dependiendo de nuestras actividades.


 

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