“Garganta profunda”: de Nixon a Trump

Un agente del gobierno de EEUU sigue los pasos del mítico soplón: filtró la charla entre Trump y el presidente de Ucrania que hoy tiene entre las cuerdas al presidente

Por Sebastián Foncea [email protected]

El Parlamente de EEUU oficializó un juicio político en contra de Donald Trump porque habría presionado al presidente de Ucrania para que investigue al hijo de un un posible rival en las próximas elecciones presidenciales.

Un informante anónimo denunció el hecho al inspector general de la Comunidad de Inteligencia, Michael Atkinson, y se transformó en el nuevo “Garganta profunda”.

“Garganta profunda” es el nombre de una película porno donde que la protagonista no siente placer sexual hasta que descubre que tiene el clítoris cerca de las amígdalas. Tan bien le fue al filme de 1972 que es uno de los que más ha recaudado en relación al costo, porque con una inversión de US$47 mil ganó 600 millones.

Por esos años estalló el caso Watergate, y los periodistas del Washington Post que recibieron importante información confidencial de la investigación bautizaron a su fuente con el nombre de la película de moda.

En junio de 1972 cinco espías enviados por la Casa Blanca al edificio Watergate fueron sorprendidos por la policía instalando micrófonos para robar información del partido Demócrata, y la presidencia, encabezada por Richard Nixon, intentó detener la investigación. Al mando del FBI estaba Edgard Hoover, quien falleció pocos días antes del incidente. El tercero en la jerarquía de la agencia era Mark Felt, quien no fue designado como su sucesor sino que ascendió el segundo al mando, Patrick Gray.

Una teoría apunta a que Gray, por presiones políticas habría desinflado la investigación que comprometía a Nixon, eso molestó a Felt que filtró los antecedentes a la prensa para que se supiera la verdad. Otros sostienen que simplemente GP se puso envidioso porque no lo nombraron a él como director, y abrió la boca para desacreditar a su rival.

El periodista Bob Woodward contó que cuando quería contactarse con GP, debía mover un macetero con una bandera roja en el balcón de su departamento, y cuando el informante quería una reunión dibujaba un reloj rojo con la hora en la página veinte del The New York Times que el reportero recibía en su casa. Tan comprometedora fue la información de Felt que terminó con el gobierno de Nixon, quien en agosto de 1974 por TV renunció a su cargo abrumado por las evidencias.

En mayo del 2005, cuando Felt tenía 91 años, la revista Vanity Fair tituló una entrevista al ex agente: “Soy el tipo que solían llamar Garganta profunda”. El motivo de la confesión habría sido económico porque la familia le habría pedido al anciano que contara la verdad para poder escribir un libro con la historia y vendió la entrevista en diez mil dólares.

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