Francisco a la COP25: “Me pregunto si existe voluntad política para salir de esta crisis”

Por Agencias

Francisco está siguiendo con mucha atención la COP25, la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático, que se celebra en Madrid hasta el 13 de diciembre.

Y aunque el Vaticano estuvo representado en la sesión de apertura por su número dos, el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin, el Papa ha querido intervenir personalmente con un mensaje escrito.

En el texto, dirigido a Carolina Schmidt, ministra de medioambiente de Chile y presidenta de la conferencia, Francisco no se anda con rodeos y se muestra decepcionado.

«Lamentablemente, cuatro años después (del Acuerdo de París), la conciencia de la necesidad de trabajar juntos sigue siendo muy débil, incapaz de responder adecuadamente a ese sentido de urgencia y de respuesta rápida que exigen los datos científicos de que disponemos sobre cambio climático», añade.

El Papa cita recientes informes sobre el impacto que un aumento de 1,5º de temperatura tendría en la salud de la tierra y en los océanos. «Estos estudios muestran que los compromisos actuales de los Estados para mitigar el cambio climático y adaptarse a él distan mucho de ser los realmente necesarios, y lo lejos que están las palabras de las acciones concretas», lamenta.

En positivo, reconoce que aumenta la percepción en gobiernos y en la sociedad civil sobre la importancia de transformar el «modelo de desarrollo, para fomentar la solidaridad y reforzar los vínculos entre lucha contra el cambio climático y lucha contra la pobreza».

Iniciativas que se quedan cortas

Pero dice que aún se trata de tímidas iniciativas, que no conseguirán «respetar el calendario exigido por la ciencia» y que no está claro cómo se repartirá el costo que requieren.

«Desde esta perspectiva, debemos preguntarnos seriamente si existe la voluntad política de destinar con honestidad, responsabilidad y coraje, más recursos humanos, financieros y tecnológicos para mitigar los efectos negativos del cambio climático, así como para ayudar a las poblaciones más pobres y vulnerables que son las más afectadas», dice.

«Numerosos estudios nos dicen que todavía es posible limitar el calentamiento global. Para ello necesitamos una voluntad política clara, previsora y fuerte, decidida a seguir un nuevo rumbo que apunte a reorientar las inversiones financieras y económicas hacia aquellas áreas que realmente protejan las condiciones de una vida digna de la humanidad en un planeta “sano” para hoy y para mañana», escribe.

Para el Papa, esta crisis, y la falta de voluntad política para resolverla, es una oportunidad de «reflexionar sobre nuestros modelos de consumo y producción y sobre los procesos de educación y sensibilización para vivir de un modo coherente con la dignidad humana».

Concluye su mensaje apuntando al futuro. Pide que no se cargue con el peso de esta crisis a las próximas generaciones. «Debemos darles la oportunidad de recordar a nuestra generación como la que renovó y aplicó la necesidad de colaborar para proteger y cultivar nuestra casa común».

El mensaje llega justo cuando los 26.000 delegados que participan en la conferencia de Madrid debaten sobre el punto 6 del acuerdo de París. Éste se refería a la búsqueda de mecanismos que ayuden a los gobiernos a alcanzar los objetivos de reducción de emisiones de gas.

Una de las ideas es establecer un sistema de cuotas para Estados y permitir que los países que contaminen menos de cuanto se les permite, vendan las cuotas de excedentes a quienes «necesiten» contaminar más.

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