El foco de la OTAN sigue creciendo a pesar de los desacuerdos

Metro examina los resultados de la cumbre de este año e investiga qué le depara el futuro a la alianza militar.

Por Miguel Velazquez Metro World News

Los líderes mundiales estuvieron en Londres, Reino Unido para la reunión de 2019 de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, que marcó 70 años después del inicio de la alianza militar. Como resultado, han emitido una declaración de unidad que dice: “Para estar seguros debemos mirar hacia el futuro juntos”.

“La solidaridad, la unidad y la cohesión son principios fundamentales de nuestra Alianza”, dice la Declaración de Londres. “…un ataque contra un aliado será considerado un ataque contra todos nosotros.”
El evento tuvo lugar en medio de uno de los mayores desacuerdos entre los miembros desde la crisis en torno a la nacionalización del Canal de Suez en 1956 y la invasión estadounidense de Irak en 2003.

“La Cumbre de Londres se celebra en un momento en que se cuestiona el propósito de la OTAN”, explicó a Metro Ali Demirdas, doctor en ciencias políticas por la Universidad de Carolina del Su y analista de política exterior de Estados Unidos. “La OTAN se estableció en 1949 con un único propósito: contrarrestar la amenaza soviética. Luego, la Unión Soviética se derrumbó y la naturaleza de la amenaza cambió de actores estatales a actores no estatales, es decir, el terrorismo. A la organización le ha costado mucho adaptarse a las realidades de la posguerra fría, por lo que la cumbre tenía como objetivo resolver el problema de la OTAN de no tener una ‘visión para el futuro’”.

Según Demirdas, uno de los principales problemas de la OTAN es que existen diferencias de opinión entre sus miembros en cuanto a lo que constituye una amenaza:

“Una amenaza percibida por un miembro no es necesariamente vista como una amenaza para otros. El ejemplo más llamativo de esto es que Turquía ve al YPG (Unidad de Protección Popular) sirio como una amenaza a su seguridad nacional, pero para Francia, el YPG es visto como un grupo de luchadores por la libertad. Este tipo de divergencia entre los miembros está afectando negativamente a la funcionalidad de la Alianza”.

Para saber más, Metro habló con Mark Webber, profesor de política internacional de la Universidad de Birmingham, en el Reino Unido.


Mark Webber,
profesor de política internacional, en la Universidad de Birmingham, Reino Unido

¿Qué se logró durante la cumbre de la OTAN en Londres?

–A pesar de todos los desacuerdos públicos previos a la reunión, la Declaración final de Londres contenía algo de sustancia real. Destacó el progreso en el aumento de los gastos de defensa y los objetivos de preparación de la fuerza. También se acordaron nuevas iniciativas sobre la seguridad de las telecomunicaciones y la “dimensión política” de la OTAN.

¿Qué aprendimos?

–Esta fue la primera reunión de Jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN en la que China figuró en el orden del día. No está claro lo que se discutió o acordó, pero el hecho de que China figurara en absoluto podría tener un significado histórico. La atención de la OTAN aquí refleja una preocupación estadounidense. Hay poco que los aliados europeos o Canadá puedan hacer para ayudar a las operaciones militares de Estados Unidos en Asia y el Pacífico. Dicho esto, la referencia a China podría llevar a la OTAN a una nueva área de actividad. La seguridad en el ciberespacio, el espacio y las telecomunicaciones no se refieren únicamente a Rusia. Los aliados de la OTAN también están cada vez más preocupados por el papel de China en estos ámbitos.

¿Cuál es su opinión sobre la participación del presidente Donald Trump?

–El presidente Trump tuvo una pelea pública con el presidente Macron e hizo sus quejas habituales acerca de que los europeos y canadienses no gastaron lo suficiente en defensa. Pero en comparación con las reuniones anteriores de la OTAN, Trump se mostró relativamente moderado. Incluso se presentó en defensa de la OTAN ante las críticas de Macron a la alianza, lo que supuso una interesante inversión de roles.

Las diferencias entre Trump, Macron y Trudeau eran evidentes. ¿Cómo afecta eso a la organización?

–Como se ha señalado anteriormente, estas diferencias no impidieron a la OTAN acordar algunas medidas importantes. Los argumentos de los más altos niveles políticos tienden a ocupar los titulares, pero la OTAN es muy resistente y muy buena para absorber las divisiones internas.  Cabe mencionar aquí los heroicos esfuerzos del Secretario General de la OTAN. Parece que ha enfriado la temperatura y ha llevado a otro líder –el presidente de Turquía, Erdogan- en torno a un consenso de la OTAN, a pesar de algunas diferencias notables entre Ankara y París en los últimos días.

¿Qué le depara el futuro a la OTAN?

–La OTAN ha sobrevivido durante 70 años. Ahora está tan ocupada como siempre. No hay que confundir las diferencias políticas entre los aliados con un declive terminal. La próxima reunión de líderes de la OTAN está prevista para 2021. Mientras tanto, habrá muchos argumentos, pero no apuestes a que la OTAN no estará presente dentro de diez años para celebrar su 80º aniversario.



Lo más destacado de la cumbre de la OTAN

•    Por primera vez los líderes han considerado el ascenso de China, que nunca ha sido un foco de atención para la organización.
•    También confirmaron que era hora de que la OTAN tuviera una presencia militar en el espacio.
•    Expresaron su preocupación por la guerra cibernética y la desinformación rusa.


 

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