Espejo de papel: La isla de la fantasía

Espejo de papel: La isla de la fantasía

Los que tengan más de cuarenta años recordarán la serie “La isla de la fantasía”. Los sueños más locos eran cumplidos en ese espacio dominado por el misterioso anfitrión y su asistente.

El pequeño y servicial Tattoo, a la llegada de cada avión, en medio de repiques de campanas, anunciaba: “El avión, el avión”. Nuestra isla, que no es precisamente un lugar de fantasía, vivió un suceso macondiano.

El candidato a senador Percival Peña puso en práctica la infeliz idea de sobrevolar el Palacio Nacional y dejar caer algunos volantes. La ocurrencia, sin duda imprudente, causó disturbios. No debe repetirse.

Recomendamos:

Metrónomo: Prudencia y Requisitos

#LaVerdadVerdad: La posición tibia