La mansión de "Playboy": De palacio erótico a hospital geriátrico

Las cosas han cambiado mucho.

La mansión de "Playboy": De palacio erótico a hospital geriátrico

#tbt @hughhefner

A photo posted by Carla Howe (@carlahoweofficial) on Oct 15, 2015 at 1:30pm PDT

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A photo posted by Hugh Hefner (@hughhefner) on Jul 25, 2015 at 1:16am PDT

El anuncio de que la revista “Playboy” ya no publicará más mujeres desnudas puede que solo marque el comienzo del fin de una leyenda estadounidense, Hugh Hefner.

Y es que no solo se terminarán los desnudos en la publicación, la famosas mansión del multimillonario también parece haber tomado otro rumbo. 

La modelo británica Carla Howe, exnovia del futbolista Mario Balotelli, dijo a “The Sun” que los días de gloria han quedado atrás y que los visitantes más asiduos ya no son los ricos y poderosos dispuestos a abrir la billetera para tener una gran noche de sexo, sino que ahora son enfermeras.

Según Howe, la casa del magnate pasó de ser un palacio erótico a un hospital geriátrico donde el único inquilino que requiere cuidados es el propio Hefner. Se trata de un hombre de 89 años, por lo que las noches de orgías y las chicas desnudas han quedado atrás, para dar paso a personal de enfermería.

Carla, también confesó que Hugh ahora prefiere los juegos de mesa como el ajedrez y ver películas antiguas. Además, el edificio está empezando a deteriorarse: “Casi nunca sale de su casa y se niega a cambiar nada en la mansión. Se siente como si estuviera atrapado en la década de 1980”. La joven explicó que los viejos teléfonos de pared cuelgan desvencijados, que los dormitorios están llenos de humedad y que adentro hace frío.

Además todos los habitantes de la mansión se han tenido que ajustar a la dieta de Hefner.

Se cena a las seis y media de la noche y normalmente se sirve caldo de carne con perejil que, según Carla, sabe “como la comida del hospital”.  A las siete, Hefner se levanta de la mesa y se dirige a la sala de proyecciones para ver uno de sus viejos filmes. Cuando acaba, se acuesta.

El problema, según la modelo, que vive en la casa desde hace tres años, las mujeres repartidas en 22 dormitorios están sujetas a un estricto toque de queda a las nueve de la noche. “Es como estar en la cárcel” describe Howe.

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