“Zemer Israelí”: Emotivo y memorable recital en hebreo

Este concierto fue organizado por el embajador Daniel Saban para culminar de manera cultural su gestión en República Dominicana

Por María Mercedes

Escuchar canciones en hebreo transporta nuestros sentidos a Israel sin tener que recorrer 10,281 kilómetros en avión. Esa memorable sensación hizo vibrar los corazones de los invitados que asistieron al recital “Zemer Israelí”, que realizado el embajador Daniel Saban, previo a la culminación de su misión diplomática en el país.

Minutos antes del inicio formal, la banda de música de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña integrada por profesores y estudiantes de esa academia de estudios superiores alegraron la espera con varias canciones a ritmo de bossa nova.

“Zemer Israelí El coro mientras interpretaba una de las canciones. También, observamos las jóvenes que integran el Ministerio de Danza Kadosh de la iglesia Monte de Dios. Fotos: César Omar Ogando

A las 7:30 de la noche, este evento musical inició con la entonación de los himnos de Israel y República Dominicana por parte del coro “Kajol ve Lavan”, que traducido al castellano significa “Azul y blanco”, colores que identifican la bandera la histórica y bendecida tierra de Israel.

Al dirigir unas breves palabras, el diplomático destacó los lazos de amistad que unen ambos países, así como el 70 aniversario del Jubileo de Israel, y al referirse a la música seleccionada para esa inolvidable velada, destacó que define el espíritu y la identidad israelí.

El reto de cantar en hebreo

El coro “Kajol ve Lavan” dirigido por Franklin Suazo, quien es pianista, guitarrista, bajista y arreglista, interpretó las canciones que el embajador Saban y que fue describiendo para que los presentes conocieron su historia y significado, y por ende, pudieron disfrutarla al máximo.

Este coro de hermosas voces está integrado por Paola Suazo, Willie Olmos, Carlos Thompson, Denny Castillo, Oriana Suazo y Alner Bidó. En el concierto estuvieron acompañados del Ministerio de Danza Kadosh de la iglesia Monte de Dios, quienes danzaron con sus panderetas al son de estos canticos de alegría y alabanzas.

“Kajol ve Lavan” tuvo a su cargo la entonación de las canciones que fueron sumamente aplaudidas en el Auditorio de la UNPHU. Estas fueron: “Hevenue Shalom Alejem” (Les trajimos paz). Autor: Anónimo; “Noladti Lashalom” (Nací para la paz). Autor: Uzi Hitman; “Shir Iashalom” (Canción por la paz). Autor Yaakov Rotblit; “Aba ni bi”. Autor: Ehud Manos; ““Aleluya”. Autor Shimrit Or; “Yeroushalayim shel zahav” (Jerusalén de oro). Autor: Noami Shemer; “Hava Nagila” (Alegrémonos). Autor Moshé Nathanson; y Ha Tishma Koli”. Autor Rachel Bluwstein. De esta última, el embajador dijo que tiene un significado muy especial porque era la preferida de una pareja que no logró casarse. Contó que el novio era astronauta y al culminar la misión, la aeronave se precipitó.

Daniel Saban

A la par con su interpretación, en la pantalla gigante eran colocadas las letras de las canciones (tipo karaoke), lo cual permitió que los invitados tuvieran la oportunidad acompañar a este grupo coral especialmente en las estrofas más rítmicas y sonoras. En el caso de “Hava Nagila” fue preciso repetirla dos veces porque el público jubiloso así lo pidió.

Precisamente, al escuchar y ver el buen desenvolvimiento de estos artistas, nos surgió la inquietud de saber cómo lograron esa afinación y entonación perfecta del acento hebreo.

Sobre este dato en particular, Paola Suazo relató que los ensayos para el concierto fueron solo tres semanas, pero bastante arduos por el idioma, “pero cada cantante le puso mucha dedicación hasta lograr el resultado que tuvimos cantando hebreo frente a personas de Israel, lo cual nos puso muy nerviosos, pero confiados en que saldría bien. En el último ensayo estuvo presente el embajador para verificar que la pronunciación fuera correcta”.

Breve historia de este concierto

Paola Suazo nos sigue relatando que en diciembre de 2017, durante una actividad propia de la época navideña, el embajador de Israel les vio cantando villancicos y se emocionó.

“Cuando nosotros íbamos camino a otra presentación y salíamos del estacionamiento su seguridad tocó la puerta de mi vehículo y me dijo que el embajador quería comunicarme algo, fue entonces cuando el señor Saban se acercó a mí y me preguntó si estábamos dispuestos a cantar en hebreo en una actividad… muy emocionada le respondí, por supuesto que sí”.

“Zemer Israelí

“Pasaron varias semanas, y cuando creí que nos había olvidado llamó para presentarnos como el coro Kajol ve Lavan (Azul y blanco), en el 70 aniversario de la Independencia de Israel, actividad que nos llenó de mucha satisfacción por la buena acogida que recibimos. Luego el señor Saban, nos invitó a hacer este maravilloso concierto titulado ‘Zemer Israelí’ o Canto Israelí”. ¡Una inolvidable experiencia para todos!”, puntualizó Suazo.

Manifestaciones de cariño

Muchas fueron las manifestaciones de cariño que recibió el embajador, quien estuvo acompañado de su esposa, Rivka Saban y varios integrantes de su embajada.

Muy emotivo fue el momento cuando Paola Suazo, en nombre de todos los integrantes del coro le entregó una tambora dominicana por el apoyo que les ha dispensado. El mensaje que le dedicaron fue el siguiente: “Por no despedirse de República Dominicana sin dejar el legado “Kajol ve Lavan”, el cual siempre estará agradecido de la confianza depositada en nosotros y por creer en nuestro talento para dar un poco de su cultura a nuestro país”.

Con la alegría de este concierto que mostró unas pinceladas de la vida cultural de Israel, el embajador Daniel Saban se despidió del pueblo dominicano que le albergó durante tres años y en el que dejó muchos amigos que le extrañarán. Así quedó demostrado por la calidez de los saludos que recibió de colegas diplomáticos, ex becarios y personas vinculadas a Israel en el ámbito religioso e histórico.

Condecoración

Días antes de culminar sus funciones en el país,  el embajador Daniel Saban fue condecorado con la “Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella”, en el Grado Gran Cruz Placa de Plata.

Con esta distinción, el canciller Miguel Vargas cumplió con el decreto 155-18,  que emitió el presidente Danilo Medina en atención a los “altos merecimientos” del diplomático galardonado, cuya trayectoria profesional está avalada por más de 35 años de servicio en diversas naciones.

En este acto protocolar efectuado en el Centro de Convenciones de la Cancillería, Vargas indicó: “Su labor como embajador en nuestro país, desde el año 2015, ha significado un gran aporte para el fortalecimiento de los vínculos fraternos y la relación bilateral entre nuestras naciones”.

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