Giovanny Cruz: Dedicado en cuerpo y alma al teatro

“El vestidor”, es la obra que lo trajo de vuelta al teatro. En esa entrevista nos hace un repaso de su vida actoral que inició en Nagua durante su infancia; también nos revela por qué ha rechazado papeles, los aportes de los actores al cine, y por qué está de acuerdo con los teatros municipales.

Por MARÍA MERCEDES

Cuando entrevistamos a una persona, sus respuestas se convierten en una radiografía que nos revela sus sentimientos, recuerdos, anhelos e inquietudes. Esa multiplicidad de emociones se adueñó de nuestro corazón al conversar con el gran maestro Giovanny Cruz, quien desde su infancia visualizó que se dedicaría al teatro en cuerpo y al alma.

Giovanny Cruz

El génesis de su historia está en Nagua. Luego, con un matiz muy brillante en sus ojos nos confiesa que durante su niñez fue muy enfermizo, motivo por el cual su familia nunca lo dejó jugar fuera de la casa. Sin embargo, esa eventualidad lo convirtió en un lector y escritor precoz. Eso sí, para realizar ambas actividades tuvo que usar una máscara protectora.

También a modo de anécdota, Giovanny nos dice que en esas soledades fue creando su mundo particular, con personajes imaginarios. “Tanto que -ja, ja, ja-, hasta llegué a pensar que yo no era del todo real. Me convertí entonces en personaje, en su creador y director”.

Su valentía y perseverancia han sido claves para su desarrollo en este arte milenario. Por eso, su incursión y desarrollo ha sido tan fructífero que a la fecha ha participado en unas setenta obras, y cuidado si un poco más…

Para establecer este récord la capacitación ha sido determinante. “Soy actor graduado en varias academias actorales. He sido becado por varios organismos internacionales para estudiar actuación, animación cultural, literatura creativa y derecho de autor”.

Al unir esta cifra con su concepto de que el teatro es un universo que tiene sus propias reglas y sus divinidades, también nos daremos cuenta que para él “es el espacio más honesto y el único que me hace no ser extranjero en ningún lugar del mundo”.

Giovanny Cruz

Por lo expuesto en los párrafos anteriores, Giovanny tiene el récord de haber participado en unas setenta obras, y cuidado si un poco más… “Fábula de los cinco caminantes”, “Dos viejos pánicos”, “Calígula”, “Marat-Sade”, “Un Quijote para todo el mundo”, “Interioridades”, “Julio César”, “Quíntuples”, “El sucesor”, son algunas de los proyectos en los que ha demostrado su calidad actoral. Con su magistral actuación seguirá cautivando al público que asista desde este viernes 30 al domingo 1 de septiembre, a la Sala Ravelo del Teatro Nacional.

Acompáñenos en esta memorable conversación con el dramaturgo, guionista, narrador, actor, maestro y director teatral Giovanny Cruz, quien nos responde -de una manera divertida, honesta y profunda-, cómo ha sido su obra de vida.

La anécdota de su primera experiencia teatral

En Nagua se inició como aficionado. “Recuerdo que mi primera experiencia fue un desastre porque en mi diálogo tenía que pronunciar la exclamación: “¡Ustedes dos… sujétenlos!”. No obstante, por estar nervioso dije: “¡Ustedes dos… sujestenlo!”. Esa “s” inconsecuente fue mi perdición. Han pasado muchos de años, y todavía hay gente que me lo recuerda”.

Luego, nos dijo que como profesional graduado su estreno fue en la obra “Dos viejos pánicos”, dirigida por el periodista Joseph Cáceres. En ese entonces, uno de los directores teatrales más avanzados del país.

Volver a las tablas con “El vestidor”

“Actuar es en mí es una inevitable necesidad”, sostiene el dramaturgo. A lo que agregó “cuando me presentan una obra como “El vestidor”, dirigida por Mario Lebrón cualquiera se siente tentado. He dedicado mucho tiempo a la dramaturgia y a la dirección teatral; pero mi primer quehacer en el escenario fue con la actuación. Uno se aleja, pero esa enfermedad incurable que es actuar, resurgirá… irremediablemente”.

Destacó que en esta obra de Ronald Harwood trata sobre la relación que mantiene un consagrado actor inglés, ha tenido la oportunidad de compartir roles con Exmin Carvajal, en el papel de su fiel vestidor Norman; también Yanela Hernández, Luvil González y Karoline Becker.

Mensaje clave de esta obra

El “Premio Nacional de Dramaturgia 2010” afirmó que uno de sus maestros le decía que los actores no son realmente, mensajeros. Pero esta obra es un tratado sobre la psiquis y espiritualidad del ser. Nos habla de la perseverancia, de la sustancia que conforma a los artistas. Todo eso ocurre, como son los dramas modernos, dentro se situaciones complejas y algunas hasta de muy buen sentido del humor”.

Avances en perspectiva del teatro dominicano

“Cuando inicié en la Escuela Nacional de Arte Escénico nos inscribimos 47, pero solo nos graduamos dos. Ahora hay muchos jóvenes varones que salen de nuestras academias actorales. Además, cada día son más las personas que viajan para perfeccionarse fuera del país. Entonces, creo que su desarrollo ha sido espectacular”.

Agregó que en la producción también se ha mejorado mucho. “Pero, frecuentemente, vemos en escenas personas que ciertamente, pueden tener talento, pero que no siempre tiene la formación ideal. Sin embargo, muchas personas que vienen de otras áreas, con el paso del tiempo y por los buenos directores que les asisten, van puliendo sus condiciones naturales”.

Aportes de los actores de teatro a nuestro séptimo arte

Desde hace  un tiempo hemos visto que los actores de teatro han incursionado en el séptimo arte. Al respecto, Giovanny Cruz nos dice lo siguiente “Hace un tiempo, la mayoría de los productores de cine, -por diferentes causas-, no le daban mucha participación a los actores de teatros. En realidad somos actores de teatro, cine, calle, aposento; etc.- Esta realidad ha cambiado porque se han dado cuenta que les economizamos mucho tiempo y aportamos mucha calidad”.

A su entender, es natural que pongan actrices y actores populares en el cine para atraer espectadores; pero recomienda que el soporte de las historias debe descansar en los verdaderos profesionales de la actuación porque son quienes saben cómo llevar bien esas historias.

Finalizamos esta entrevista haciéndole la siguiente pregunta. En reiteradas ocasiones, Franklin Domínguez ha dicho que el país necesita teatros municipales para que la población tenga más oportunidad de ver las obras en los pueblos ¿Cuál es su opinión sobre esta solicitud?

– Absolutamente de acuerdo. La actividad teatral en el país se concentra demasiado en la capital, algo que no es nada bueno. Si hubiese teatros municipales, la difusión teatral fuera ideal. Además, siendo el teatro la actividad cultural más viva, habría mucho mayor nivel en todo el país. Los mismos actores estaríamos en constantes fogueos.


Más personal

Giovanny Cruz

¿Por qué ha rechazado papeles y obras de teatro?

– Porque no tienen la calidad que requiero. La actividad teatral aquí es intensa. Hay épocas en las que uno ve hasta siete estrenos en escenarios. No te miento… no siempre todos tienen el nivel de calidad que demando.

¿Cuál es su música preferida?

– Bosa Nova, bolero, etc.

¿Qué canción tiene un significado valioso para usted?

– Uno de mis divorcios resultó especial. Creo que estaba muy sensible para la ocasión. La canción de Mike Porcel “Diario”, me sacudió entonces y lo sigue haciendo. Igual me ocurre con “Qué voy a hacer sin ti”, en la voz de José Feliciano. Yo estaba muy cerca cuando su compositora la creó en Puerto Rico, y me vi obligado a alejarme de la mujer que amaba.

¿De los libros que ha leído cuál es el que más recuerda? ¿Por qué?

– “Ana Karenina”; de León Tolstoy. Este escritor ruso es el mejor narrador que he leído. Ana Karenina es una de las primeras mujeres en la literatura universal que opta por la libertad espiritual y de conciencia. Su misma decisión final es una rebeldía, una osadía, un enfrentamiento a lo establecido. Creo que, en muchos personajes de mis creaciones literarias, Ana Karenina, el personaje, está presente. Mi “Amanda” tiene bastante de ella.


 

Loading...
Revisa el siguiente artículo