Gustavo Cerati: El genio que cambió el rock latino

Esta semana (4 de septiembre) se conmemoran cinco años de la partida de Gustavo Cerati. Por eso, en estas páginas le hacemos un homenaje con el que queremos decirle, donde quiera que esté, ¡gracias totales!

Por catalina forero Metro World News

Aunque pasa el tiempo y pareciera que el vacío es un lugar normal, el que dejó Gustavo Cerati  con su partida ha sido uno imposible de llenar. Hoy hace cinco años el genio le dijo ‘adiós’ definitivamente a este mundo, después de cuatro años de un letargo que apagó su chispa demasiado pronto.

Pero las leyendas son inmortales. Con una mente adelantada a su tiempo, el genio logró plasmar en su música su magia. Sentimientos y emociones que trascendieron en el tiempo, y que parecen estar en un ciclo infinito, que hoy muchos siguen descubriendo con el mismo asombro que otros lo hicieron hace 30 años.
Él lo dijo alguna vez: “Para mí la música es la puerta que abro constantemente, es una de las cosas que más me gustan en la vida. Muchas de las cosas que hago, lo que pienso y lo que siento, lo transmito con la música”.

Fue otro vacío que llenó, siempre buscando conexión, aunque la suya con la música empezó cuando tenía solo seis años, fue una que perduró hasta el fin de sus días y que, tal vez sin esperarlo, cambió la historia de la música para siempre. Con Soda Stereo irrumpió en la década del 80 y con letras profundas y poéticas, que a diferencia de los de su época,  no hablaban de realidades políticas sino de otras verdades más humanas, logró hablarle al oído a toda una generación latinoamericana que por esos días vivía tiempos turbulentos.

Ahí, junto a Charly y Zeta,  empezó una carrera vertiginosa, intensa y prolífica, que lo llevó a encumbrarse en la cúpula del rock latinoamericano de una vez y para siempre. Un lugar que no dejaría nunca más, porque entre tantos grandes, no ha habido nadie en estas tres décadas que supere el legado que con Soda nos dejó.

Pero eso no sería lo último. Hace un par de semanas se cumplieron 20 años de Bocanada, el disco con el que Gustavo cambió el rumbo y le dejó claro al mundo que ya había dado un paso más allá de Soda Stereo. Un disco con el que demostró que su genialidad tenía otras caras, otros colores y sonidos. Y su público le cumplió recordándolo una vez más, así como hace un par de días, cuando se marcaron en el calendario 10 años desde que viera la luz Fuerza natural, el último disco de ese ciclo que Cerati recorrió en solitario. Nunca se sintió tan bien.

“Yo hago música porque  me lleva a un lugar de entusiasmo y de locura que pocas cosas me producen”, dijo, y sus palabras sobrepasaron las barreras del tiempo y el espacio.  Resultó que al final fue él quien nos puso a prueba, a ver si de verdad habíamos entendido que poder decir adiós es crecer. Pero él no dijo adiós.

Él, el infinito, el eterno, el inmortal. El que sigue siendo a pesar de no estar, el que vivirá para siempre, aunque siempre sea hoy. Él, Gustavo, el que, con su genialidad cambió millones de vidas y movió a generaciones enteras, o  mueve y sigue cambiando, porque hablar de él en pasado es una cosa imposible.

Hoy, cuando se cumplen cinco años de su partida de este plano, lo recordamos para darnos cuenta de que está más vivo que nunca. Vive entre nosotros,  los que cada vez que hacemos de sus canciones nuestra banda sonora, desordenamos átomos suyos para hacerlo aparecer. Los que recordamos su legado más grande cuando ponemos play a sus canciones una y otra vez. Y sí, él se quedó  aquí.

Gustavo, ¡gracias por venir!

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