Otitis infantil: Muy frecuente en temporada de verano

Precaución. El tratamiento adecuado depende del tipo de otitis que el paciente padezca y de los factores que han originado la enfermedadRecomendación

Otitis infantil: Muy frecuente en temporada de verano

No es un secreto que por nuestra ubicación geográfica en República Dominicana vivimos un eterno verano. Por tal motivo, en los meses que más arrecia el calor, la visita a la playa o la piscina, con la finalidad de darnos un rico baño, se hace más frecuente.

Aunque esta actividad recreativa es ideal para disfrutar las vacaciones del colegio, debe hacerse con estricta seguridad para evitar que los niños sufran molestias en sus oídos. Por ejemplo, la otitis – inflamación del oído que puede presentarse en infantes y adultos– produce una sintomatología muy típica con fiebre, malestar general, y, en algunos casos, secreción purulenta a través del oído, conocida como “otorrea”. En los recién nacidos, los síntomas son inespecíficos.

En casos más graves, se pueden presentar complicaciones que incluso afectarían el cerebro, afirma el doctor Wellington Duvergé Montero, especialista en Otorrinolaringología, cirugía de cabeza y cuello. Al cuestionarle sobre el origen de esta enfermedad, el especialista afirma que existen varios tipos de otitis.

La “otitis externa”, también denominada “oído del nadador”, es una inflamación, irritación o infección de la parte externa del oído y del conducto auditivo.  Es frecuente en climas cálidos y húmedos –como el nuestro– y en las personas que son aficionadas a bañarse en el mar o en piscinas. 

Este tipo de otitis también se presenta en personas adultas que tienden a limpiarse repetidamente el conducto auditivo externo con algún objeto que puede provocar un traumatismo, lo que constituye una puerta de entrada para una infección.

El doctor Duvergé Montero refirió que otro tipo de otitis que merece una mención especial, porque su causa no es una infección, sino que se debe a un cúmulo  de mucosidad en la parte media del oído, es la “otitis seromucosa”. Su principal síntoma es que provoca una disminución de la capacidad auditiva; mientras que el dolor al tocarse la oreja se genera por la inflamación del conducto, lo cual impide que muchos pacientes –entre ellos niños–, puedan escuchar de forma correcta.  

Pero el dolor es aun más intenso y constante en la otitis media, ya que puede provocar fiebre, malestar general y, en los más pequeños, no solo puede manifestarse con vómitos y diarreas, sino que el niño suele llorar mucho de manera desesperada. Sin embargo, al tocarse la oreja no sienten dolor.

Factores que inciden en su aparición

En la aparición de la otitis media influye la edad del paciente, su predisposición genética; también puede afectar de manera muy potente el sistema inmunitario, pues también influyen factores medioambientales como las estaciones de otoño e invierno, y el lugar donde vive el niño.

Es más común en los varones de corta edad que son atendidos en guarderías, así como en casos de padres fumadores, o los que no fueron alimentados con leche materna. También influye la forma en que se cuidan los niños, la cantidad de hermanos con los que convive, las condiciones medioambientales (contaminación, humedad, etc.), del lugar donde viven.

“De igual manera, es importante señalar que existen otras enfermedades que favorecen una infección de otitis media, como son la hipertrofia de las adenoides y la alergia nasal”.

“Es importante señalar que entre la nariz y el oído, existe una comunicación que se lleva a cabo a través de un conducto que se llama ´trompa tubárica´, que en los recién nacidos y los lactantes es más corto, flexible y horizontal, por lo tanto, su funcionamiento es inadecuado y esto puede ayudar a la aparición de la otitis”, agregó.

En estos casos, lo primero que se recomienda es visitar al otorrinolaringólogo, quien hará una evaluación exhaustiva y una exploración del oído para detectar el origen de la enfermedad y cuál sería el tratamiento correcto.

¿Cómo prevenimos esta enfermedad?

El especialista precisó que la primera medida para prevenir este mal es evitar o enfrentar de forma adecuada cada uno de los factores que la producen. Dijo que en el caso de la otitis externa es necesario evitar el uso de piscinas que no estén clorificadas, así como la inmersión en ríos y playas. Una medida útil puede ser utilizar tapones de siliconas adaptados para evitar la penetración de agua contaminada en el oído.

“Cuando nos referimos a la otitis media, la prevención es más compleja, puesto que las razones que la producen pueden resultar inevitables para los padres, por razones sociales, económicas, o medio ambientales; no obstante, la mejor medida que pueden tomar los padres ante la sospecha es la de visitar al otorrinolaringólogo para que le proporcione un tratamiento adecuado, o definitivo que solucione el problema”, puntualizó.

Tratamiento adecuado

El experto en Medicina Familiar y Comunitaria con Postgrado en Madrid, España, sostiene que el tratamiento adecuado dependerá de la edad del paciente, del tipo de otitis que padezca y de los factores que la han originado, “ya que el tratamiento de una otitis externa es completamente distinto al de una otitis media. Por ejemplo, en una otitis externa el tratamiento vía oral no es la primera elección”.

Recomendación

“Es necesario visitar al otorrinolaringólogo porque al paciente se le debe recetar un tratamiento correcto y eficaz. Cuando el niño se queja del oído, lo más recomendable es consultar con su pediatra para que pueda distinguir el tipo de otitis que presenta el niño e iniciar el tratamiento adecuado, pues hay medicamentos que incluso pueden provocar daños en el oído por su toxicidad”, aconseja el especialista, quien tiene su consultorio en la clínica Doctor Abel González.

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