El Diario de Lorenna: Decir adiós es parte de la vida

Cuánto nos cuesta abandonar nuestra zona de concfort. Decir adiós a “lo acostumbrado”, para recibir “lo nuevo”. Me encantó esta guía de cinco pasos compartida por la Licda. Zuleyma Rosario, de Terapia Boutique, por eso la comparto con ustedes:

Por Lorenna Pierre
El Diario de Lorenna: Decir adiós es parte de la vida

Querido diario:

A todos nos toca decir adiós una y otra vez. Si lo analizamos, es uno de los ejercicios más constantes en nuestra vida. Desde el típico “adiós, te veo mañana”, el desprendimiento de algo material, el despedirnos de un trabajo que abandonamos, o a alguna conducta a la que renunciamos; hasta el “adiós para siempre” a ese ser querido hasta esa relación que llega a su final.

Un adiós tras otro, ocurren cotidianamente; y todos tienen su proceso; claro, los que no requieren de nosotros mucho esfuerzo fluyen fácilmente, pero esos que están relacionados con cambiar conductas o abandonar zonas de confort cuestan.  

Ahí tendrás que despedirte por iniciativa propia o la vida se encargará de empujarte. Quizás no de la mejor manera. Ahí lo harás porque entiendes que el tiempo vale, que lo que deseamos de corazón merece la pena el riesgo.

En el caso del “adiós para siempre” nos chocamos con la aceptación de una realidad que cambia drásticamente. Si crees en Dios, este capítulo adquiere un sentido especial. Aún así, porque somos humanos, enfrentaremos la negación, el dolor, hasta la rabia. Muchas emociones de las que reponerse.

¿Y los “adiós” que están atados a las relaciones humanas? El dejar ir a ese ser querido que seguirás encontrando en las calles. Esas relaciones que son transformadas por decisión propia o por circunstancias.  

Algunas se rompen por fallas humanas, otras porque sabes que no es el momento. Toca dejar ir, y esperar que sea el tiempo el que decida si esos caminos realmente están cruzados o no.  

Lo que sí se queda contigo son las lecciones aprendidas en ese trayecto. Esos aprendizajes que obtienes por el proceso. Pero mejor aún, esas enseñanzas que son fruto de una relación que te ayudó a crecer, mostrándote cómo ser o  cómo no ser.  

Como todo en la vida, tenemos la libertad de decidir. Aun en el “adiós” podemos abrazar lo bueno. Quedarnos con eso que nos da más ganas de vivir, con ese amor que nos entregaron o con ese ciclo concluido que hoy nos convierte en mejores personas. Finalmente, es parte del proceso de la vida. 

Lo que parece un final, es un comienzo #PoderCorazon

Di adiós a tu zona de confort

Cuánto nos cuesta abandonar nuestra zona de concfort. Decir adiós a “lo acostumbrado”, para recibir “lo nuevo”. Me encantó esta guía de cinco pasos compartida por la Licda. Zuleyma Rosario, de Terapia Boutique, por eso la comparto con ustedes:

1.  Identifica cuáles son las áreas en las que te sientes estancado.
 
2. Haz una lista con tus principales miedos y preocupaciones al respecto.  
 
3. Haz otro listado de aquellas cosas positivas que lograrías si haces cambios. 
 4. Busca apoyo en familiares o amigos que crean en ti y te impulsen. 
 
5. Plantéate metas concretas y empieza dando pequeños pasos. 
 
Vamos, ¡a movernos! Que las oportunidades son calvas y hay que aprovecharlas. Y si en el momento no ves ese rayo de luz, entonces te toca generarlo.

Mi día a día: Se va detrás de un sueño

Aquí en la despedida, junto a sus dos familias: la sanguínea y la laboral.

Aquí en la despedida, junto a sus dos familias: la sanguínea y la laboral.

Fuente Externa

Foto:

Nuestra querida compañera Alejandra Alemany, de AN7, se va detrás de un sueño. Su gran deseo siempre ha sido ser actriz, por eso se lanza a estudiar esa carrera en Nueva York. Se necesita determinación para dejar lo seguro e ir a lo incierto. Volvemos y se lo repetimos: Orgullosos de su firmeza, aunque quede el hueco.

La cinemateca de Lore: Despedidas que trascienden los tiempos

E.T. the Extra-Terrestrial:

Elliott nos parte el corazón al decirle a E.T. “Quédate”. ¿La respuesta? “Estaré justo aquí”, mientras señala su corazón. Nos confirma que esos que se van siempre vivirán en nosotros.    

Cinema Paradiso:

Este clásico del cine italiano muestra la despedida entre Salvatore y Alfredo, a quien quiere como si fuera su padre. No había grandes gestos de cariño, pero eso no determinó la importancia de la relación. Aunque se quedó con las ganas de sentir ese amor.

Ghost:

Esta despedida sobrepasa lo natural. Molly no es capaz de despedirse de ese ser amado y viceversa. Mantienen una relación, aún luego del fallecimiento de Sam, hasta que ambos pueden cerrar el ciclo y continuar.     

The Breakfast Club:

Amigos que llegan a nuestra vida para llenarla de lecciones. “La despedida de estos amigos se convirtió en un referente cinematográfico en muchos otros filmes”, dicen. La realidad es que lo que vives con alguien te une a esa persona para siempre.

Titanic:

“Nunca te dejaré ir, nuca te dejaré ir…”, dice Rose. Y nunca lo hizo. Su amor fue más fuerte que ese adiós.   

Loading...
Revisa el siguiente artículo