Nuestra Familia, Nuestro Hogar: Organizando la cocina

Nuestra Familia, Nuestro Hogar:  Organizando la cocina

Nunca imaginé que tener una cocina práctica, limpia y organizada fuera a influir hasta en el peso de nuestra familia, y es que hace poco leí un estudio que comprueba que cuando tenemos la cocina desorganizada puede hasta repercutir negativamente en nuestro peso, entre otras cosas que inconscientemente surgen a raíz de esto.

No les puedo negar que la noticia me impactó, por lo que investigué un poco al respecto, y hoy les comparto parte de lo que hice en mi cocina y me ha dado muy buen resultado.

Lo primero y más importante es qué tanto uso le das a tu cocina, ¿Cuántos son en casa? ¿Cocinas a diario?  ¿Delegas esta actividad a otra persona?

Partiendo de las respuestas será más fácil adaptar cada punto a tu necesidad.

Despensa:

Recicla recipientes de cristal con tapa (de mayonesa, mermeladas, aceitunas) para colocar dentro de estos especias, cereales enteros y molidos, granos, azúcar y todo alimento seco que puedas guardar bien tapado. Coloca una etiqueta con el nombre del alimento y organízalo por tipo en tu despensa. Es más estético y nos ahorra cantidad al momento de ser utilizado y tiempo cuando estamos cocinando.

Utensilios de uso diario:

Esas cucharas grandes de cocinar, espátulas, cuchillos con filo y toallas deben estar siempre cerca, pero estratégicamente organizados.

Los cucharones es mejor que los tengas en un tarro alto o vasija cerca de la estufa, de manera que cuando vayas a usarlos sea más fácil el acceso a ellos que buscarlos en una gaveta.

Por seguridad, se recomienda que los cuchillos se guarden solos, siempre boca abajo y en un lugar seguro.

Las toallas de cocina son muy útiles y necesarias. Sin embargo, no deben guardarse muy cerca de la estufa, para evitar el contacto con el fuego. Un consejo es colgarlas en la nevera, o cerca del fregadero.

Aprovechar espacio al máximo:

Las tapas de los sartenes y ollas a veces son difíciles de ubicar. Una buena idea es colocar una manilla o asa horizontal adentro de la puerta del gabinete, de manera que puedas introducir la tapa y esta quede encajada con su agarradera. Verás cómo te ahorra espacio y puedes ordenar mejor los sartenes, calderos y ollas.

Recuerda siempre destinar un lugar fresco y seco para los alimentos que no necesitan refrigeración (víveres, algunas frutas y vegetales) para que no se dañen ni por frío ni calor. Algunos de ellos con los días suelen destilar zumos, por eso es importante utilizar un frutero, carrito de vegetales o  una canasta de plástico, todos forrados con papel toalla, para mantener la higiene de estos alimentos.

La cocina es uno de los lugares más concurridos en una familia, donde cocinamos con amor a nuestros seres queridos y disfrutamos del placer de comer. Mantenerlo limpio y organizado es trabajo de todos en casa. Haz estos ligeros cambios y notarás la diferencia. NF

Tres años y contando

Fuente Externa

Foto:

Septiembre es el mes que vió nacer a Nuestra Familia, y estamos felices de poder celebrar junto a ustedes un año más, cada día con nuevos desafíos, aprendizajes, crecimientos, alegrías y bendiciones.

Tres años llevando a diario información valiosa a cada familia que nos escucha, de la mano de colaboradores dispuestos a compartir sus conocimientos con ustedes.

Este año, el nuevo reto es llegar a ustedes cada martes a través de las páginas de Metro, promulgando siempre los valores y la unidad Familiar. Nos llena de alegría  saber a través de sus comentarios que estamos aportado un granito de arena para que cada día haya más Familias funcionales y felices.

Gracias a cada uno de ustedes, que hace ya casi un año en Metro, nos abrieron las puertas de sus hogares y de sus corazones.
 

El valor de la gentileza

Una persona gentil es quien trata de manera agradable a los demás. La gentileza es lo que hace que sonriamos al hablar con los demás, a saludar al llegar a un lugar y que nos lleva a darle un buen trato a quienes comparten con nosotros. Somos gentiles cuando ofrecemos nuestra ayuda a otra persona y lo hacemos con agrado.  

En algunos momentos, es necesario dar prioridad a las necesidades del otro y es allí donde entra el valor de la gentileza. Este valor va muy de la mano con la amabilidad; cuando pedimos las cosas por favor y decimos gracias estamos siendo gentiles. Lo hermoso del valor de la gentileza es que nos permite tener mejores relaciones con los demás, ya que al demostrar respeto y amabilidad hacia el prójimo, estamos sembrando en él un buen trato.

Como los demás valores, la gentileza es algo que se aprende, es necesario educar con el ejemplo, y si queremos que nuestros hijos aprendan a desarrollar este valor, deben verlo primero en nosotros. Muestra amabilidad en el hogar, pide las cosas de buena manera, sé agradecido y muy pronto tus hijos te estarán  imitando.

Este valor puede aplicarse también en el trabajo; ser gentiles con nuestros compañeros nos permite trabajar con mayor armonía. 

Es común escuchar que los valores se están perdiendo, y en cierta forma es cierto. Por eso es nuestro compromiso trabajar desde la familia. Es el lugar donde se forman los ciudadanos y profesionales del futuro.
 

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