Dígaselo a sí misma: “Yo amo ser mujer”

Con esta charla. Ana Simó busca que la mujer aprenda a amarse desde su femineidad, desde su género

Dígaselo a sí misma: “Yo amo ser mujer”

A través de los años, las mujeres hemos tenido que demostrar que somos más que cromosomas que están listos para fecundar. Nos ha tocada cumplir un papel esencial en la sociedad patriarcal.

En ese proceso, hemos caído, pero también hemos aprendido a levantarnos con esfuerzo y dignidad. A tener un hogar, hijos, una profesión, a atender a papá y mamá, a auto gestionarse…

Sin embargo, se nos ha olvidado conjugar el verbo amar en tiempo presente “Yo me amo”. Por eso, la terapeuta Ana Simó, quien se ha convertido en un faro de luz para las relaciones de pareja, tiene hoy jueves 20 la charla “Yo amo ser mujer”, a las 7 de la noche en el Pabellón de la Fama del Centro Olímpico.

Fiel a papel como mujer y especialista en pareja y familia, además de sus escritos, de las orientaciones que Ana Simó ofrece a través de su programa de radio y sus consultas, siempre le gusta tener un espacio íntimo y cercano para seguir llevando mensajes propositivos.  

Valor de la charla

La charla será una oportunidad para que la mujer se reencuentre con su verdadero yo.  “Este encuentro llevará a las mujeres asistentes a reencontrarse con un ser muy especial: ellas mismas. Además, a descubrir sus talentos, confiar en sus instintos, fluir y reconocer su valor, para poder disfrutar del privilegio de ser mujer”.

“Es el momento de entender que no somos responsables del accionar de los demás, que hay situaciones que no podemos cambiar y que para cultivar pensamientos positivos que aumenten la autoestima, debemos enfocarnos en todo lo hermoso que tenemos como persona”, afirmó la terapeuta de pareja y familia, sexóloga y directora del Centro Vida y Familia en conversación con MetroRD.

Simó reveló que en “Amo ser mujer” dará las pautas para que las participantes logren la paz necesaria para ser feliz, además de motivar a que dediquen tiempo en sí mismas, que  adopten una actitud positiva y hagan un trabajo personal que cumpla la meta de incrementar sus cualidades, el disfrute familiar, establecer metas y alcanzarlas.

Mucho que dar y recibir

Ana Simó es una especialista con vasta experiencia que tiene mucho que ofrecer. Por eso, en esta conversación no solo se limitó a dar detalles de la charla, sino que nos dio varios consejos más allá del tema, los cuales compartimos a continuación.

Por ejemplo, en este encuentro hablará de la sexualidad que se asume de una manera respetuosa y responsable. También tocará el tema de que la mujer debe ser responsable de su belleza y salud. Y de cómo en nuestro país y el resto de Latinoamérica, lo estético tiene un poder tan grande que está considerado como parte del éxito.

A su vez, hablará de la no discriminación a las mujeres que no tienen pareja. “Antes, todas teníamos que ser madres y esposas; para eso nos preparaban; si no teníamos pareja, entonces  había que ser monja. Son ataduras que por siglos hemos llevado, y que debemos ir soltando”.

Desaprender para aprender

Aunque suena un trabalenguas no lo es. Es una propuesta que Ana Simó nos hace para que en la lista extensa de nuestra agenda, la palabra bienestar haga presencia. “Hoy, tenemos más casos de fibriomialgia, cáncer e inflamación del colon, enfermedades que según está demostrado, aparecen por un elevado nivel de estrés”.

Otro reto que nos plantea la especialista es que tenemos que calmar los ruidos internos que nos hacen sentir mal cuando nos enfocamos en queremos a nosotras mismas.

Querernos, no quejarnos

“Cuando nos quejamos es porque no estamos conformes. Desde pequeñas nos educan para tener casa e hijos, y ciertas cosas materiales. Nos enseñan que la felicidad es externa. La felicidad no es permanente si viene de afuera. La mujer debe centrarse en lo que ha logrado y lo celebrarlo”.

Sí, tengo tiempo para mí

El poder propositivo de las palabras tienen su efecto infalible. “Yo tengo tiempo para mí” significa sentarse a conversar con unas amigas, leer un buen libro, sentarse a despejar la mente, no se queja, disfruta el día a día. Tampoco pensamos en tener una cena a solas con nosotras a la luz de la vela; no disfrutamos la soledad que es estar con nosotras mismas; y cuando hacemos esto, la culpa nos corroe”, dice Ana.  

Para muestra un ejemplo muy simple: “Las mujeres nunca vamos solas al baño; fíjense cuando estamos en una reunión de amigos, preguntamos: ¿tú quieres ir al baño, o acompáñame al baño?”.

La especialista refirió que mujer vive resolviéndole las cosas al hombre, a los hijos, a la familia. Somos apagafuegos, y luego nos sentimos devastadas. Una pregunta clave es qué yo hago para mí.

Hacer clip con la pareja

Las parejas siempre deben conversar desde los temas más complejos a los sencillos, a los más sencillos. Por ejemplo, la esposa le dice: “Te puedo contar mis nuevos sueños”, “Antes pensaba retirarme a los 50, pero ahora quiero hacer una maestría”–son cosas que se deben hablar y compartir.

Agradezcamos la felicidad

Al preguntarle si las mujeres saboteamos nuestra felicidad, Simó dijo que sí en un ciento por ciento. “Y lo vemos cuando decimos o escuchamos decir: tengo tantos días felices, eso porque va a pasar algo. Y entonces llega la ansiedad”.

“Es un problema de merecimiento. No podemos olvidar que fuimos creadas para ser felices solas, con nuestra pareja; con nuestros hijos. Pero, más que eso, la felicidad es nuestra, nos pertenece.
“Queremos que la mujer aprenda a amarse desde su femineidad, desde su género”, concluye Ana Simó.

Seis razones para asistir

1. Analizaremos el concepto correcto de autoestima.

2. Trabajaremos las creencias que nos estancan.

3. Aprenderemos a responsabilizarnos de nuestra salud y bienestar.

4. Aprenderemos a no ponernos límites.

5. No buscaremos tanta aprobación.

6. Reconciliarse consigo misma es buena experiencia.

“Al  final, seremos una mujer que cultiva su dignidad, que está empoderada, que es empática y que no hace daño a otros”, puntualizó Simó.

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