El Diario de Lorenna: “No juzguéis, para que no seáis juzgados”

El Diario de Lorenna: “No juzguéis, para que no seáis juzgados”

Querido diario:

Lo que voy a compartir en tus páginas hoy es una de las debilidades más comunes y menos reconocidas entre los seres humanos: juzgar a los demás.   

Todo el mundo ha vivido la siguiente situación (o ha sido el generador de la misma), -¿supiste lo de fulana? Y eso no es todo- con esa entonación que caracteriza a las personas que comparten “información” con deseos de expresar su punto de vista o algún dato que entienden es “relevante”.   

El problema es que el dato “importante” comúnmente es un juicio de valor sobre otras personas. ¿Quiénes somos nosotros para juzgar a los demás? ¿Qué gran calidad moral nos respalda para enjuiciar a alguien por un error? ¿De verdad somos perfectos?   

Deberíamos partir siempre de la realidad de que vamos a cometer faltas, al igual que los demás, una y otra vez. Quizás, si fuésemos capaces de ver esas situaciones con empatía, otras fuesen nuestras palabras. Desconocemos las realidades de esos corazones y cómo los distintos episodios les han impactado.   

Con esto, querido diario, no quiero decir que toda acción es excusada por las circunstancias en las que se desarrollan, o de que no podemos hacer observaciones con deseos de brindar luz a los demás. 

Comparto contigo, diario, una técnica de Homero. Al externarle mis pensamientos, no pudo evitar activar su “yo filósofo” y me habló del triple filtro que se le atribuye a Sócrates. Se basa en hacerse tres preguntas antes de hacer un comentario: Si lo que diré es cierto, si es bueno y si me va a ser útil.   

Son infinitas las veces que murmuramos sobre alguien, sin tener los datos con exactitud. Es más, llegamos a tal punto que convertimos nuestras suposiciones en la verdad absoluta.  

Hacemos críticas sin la más mínima intención de aportar algo bueno al otro. Muchas veces es con la única finalidad de herir. Sin darnos cuenta de que esas palabras describen, más que el corazón de esa otra persona, el nuestro.     

Jugamos a ser Dios, hablamos de la vida de los demás, nos sentimos en la posición de emitir juicios, hasta quedar atrapados en ese círculo vicioso. Lo peor de todo es que ese ciclo no nos hace mejores personas. ¡No es útil!  

Entonces, querido diario, debemos encontrar la manera de movernos por el amor hacia el prójimo evitando ser ligeros. Debemos ser ese alguien que toque vidas para buscar engrandecerlas. Debemos replantearnos nuestras conversaciones. Debemos encontrar la manera de sumar, siempre.  

Lo que decimos de los demás no define a esa persona, define quien eres tú #PoderCorazon

Mi día a día: Cuatro acciones con una misma intención
Excusamos nuestras conversaciones alrededor de las vivencias de quienes nos rodean, bajo el argumento de que es bueno saber o que todo es por preocupación sobre la situación del prójimo.

Pero cuando vamos al diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, reconfirmamos su connotación negativa en este accionar. Aquí las comparto, a ver si logramos ese replanteamiento en nuestras conversaciones 

1.Chismear: Traer y llevar chismes. Noticia verdadera o falsa, o comentario con que generalmente se pretende indisponer a unas personas con otras o se murmura de alguna.

2.Murmurar: Conversar en perjuicio de un ausente, censurando sus acciones. Hablar entre dientes, manifestando queja o disgusto por algo.

3.Juzgar: Formar opinión sobre algo o alguien. Deliberar quién tiene autoridad para ello, acerca de la culpabilidad de alguno, o de la razón que le asiste en un asunto, y sentenciar lo procedente

4.Criticar:
Hablar mal de alguien o de algo, o señalar un defecto o una tacha suyos. Analizar pormenorizadamente algo y valorarlo según los criterios propios de la materia de que se trate.

Entonces, ¿Hay algo útil en alguna de estas definiciones?
 

¡Cada quien con su versión!

Es la cuarta propuesta de este Burger Battle de Mustard’s, elaborada por el hombre noticias, Roberto Cavada.

Con “Los compadres”, Cavada externó cómo está dividido su corazón: entre Cuba, República Dominicana y EEUU. Estos rincones los llamó, en algún momento de su vida, hogar. Es por eso que a cada uno les da su espacio. Todos con un toque especial que caracteriza el arte culinario de ese país.

¡Nos encantó este factor innovador de hacer mini hamburguesas! Perfecto para los indecisos como yo.
 

La cinemateca de Lore, Quantico: el arte de incriminar

La serie es un drama que sigue a unos jóvenes reclutas del FBI en su época de entrenamiento, haciendo uso de revelaciones del pasado, mientras narran el presente. Todo para  descubrir quién es responsable del mayor ataque terrorista en Estados Unidos, luego del atentado del 11 de septiembre.

Todo desarrollado en un ambiente de secretos, competencia, romance, con mucha acción.

Esta trama nos recuerda que podemos sacar conclusiones erradas si partimos de suposiciones. Que juzgar no debe ser una opción. Pero más importante, que las cosas no siempre son lo que parecen. Búscala en Netflix.
 

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