¿Qué hacer si tu bebé tiene conjuntivitis? Te enseñamos a manejarlo

Por MetroRD

Como madre, lo primero que necesitas saber es que la conjuntivitis es una infección habitual en los bebés, pero sí conviene saber qué la ha causado para que recibe un tratamiento correcto. Los ojos enrojecidos, picor, lagañas y párpados pegados son algunos de los síntomas de esta enfermedad ocular.

El portal “Crecer Feliz” explica que el lagrimeo constante es característico de esta alteración, ya que es un drenaje para la expulsión de cualquier cuerpo extraño que haya en los ojos de tu bebé. Igualmente sucedes con el enrojecimiento, que informa que el sistema inmunológico de tu pequeño se ha activado para combatir el foco infeccioso.

El doctor Leonardo Escobar, médico pediatra (@pediatraleoescobar) compartió a través de sus redes sociales las atenciones que debe recibir tu pequeño en caso de una conjuntivitis.

“Los ojos del bebé deben lavarse con agua templada, durante el baño o el aseo diario. De vez en cuando podemos utilizar toallitas oculares, especialmente indicadas para la higiene de esta parte del cuerpo.

Siempre que veamos secreciones, aunque sean claritas, blanquecinas, debemos limpiarlas con suero fisiológico y con una gasita estéril. No pasa nada si lo hacemos varias veces al día”, indica el especialista.

Asimismo acotó que “si la secreción es amarillenta o verdosa debemos consultar con nuestro pediatra. Él sugerirá alguna pomada ocular con antibiótico para aplicarla en los ojitos del bebé. Es conveniente primero retirar toda secreción o restos de lágrima con el suero fisiológico y una gasa estéril”.

¿Cómo aplicar la pomada?

Abriendo un poquito el párpado inferior y colocando una cantidad pequeña, como un granito de arroz en el interior del ojo. Al cerrar el ojo se repartirá la pomada. También podemos poner en la yema de nuestro dedo y aplicarlo en el borde de las pestañas, siempre con las manos muy limpias.

“Si esta secreción es muy frecuente, o el bebé tiene lagrimeo constante, debemos consultar con el pediatra, que probablemente nos derivará a un oftalmólogo para valoración”, aconseja el doctor Escobar. “Es probable que el bebé tenga una obstrucción del conducto lacrimal, algo muy frecuente en los primeros meses de vida, y que suele resolverse espontáneamente”, puntualiza.

El experto aseguró que, en este caso, “se puede ayudar al bebé dando ligeros masajes con la yema de los dedos en el ángulo interno del ojo, tanto en el superior como en el inferior. Si aún así no se resuelve pasados unos meses, es probable que el oftalmológo tenga que hacer una pequeña intervención para desobstruirlo con una sonda especial”.

Igualmente el pediatra recetará los medicamentos que considere adecuados para la correcta sanación ocular de tu pequeño.

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