Cosmética sostenible: de productos de nicho a tendencia imperante

Hace algunos años, los productos con buenas prácticas humanas y ambientales solo eran cosa de pocos. Ahora quieren predominar en el mercado.

Por Luz LAncheros Metro World News

Hablar de “cruelty free” (productos cosméticos no testeados en animales) hace algunos años era ver a pequeños emprendimientos a poquísimas marcas que tenían como etiqueta principal el hecho de que eran sostenibles.

Estas se posicionaban en medio de la amplia gama de productos naturales que durante mucho tiempo estaban en el mercado como alternativa a los productos hechos con ingredientes procesados. Pero para 2019, luego de 60 años de lucha, ya hay asociaciones regulatorias de estos productos y un mercado mayoritario en Europa, seguido de Asia y Estados Unidos, según MarketWatch.

Esto no solo se limita a las pruebas con animales: los productos sin sulfatos y parabenos, así como de comercio justo, también tienen amplia demanda de los consumidores, que son más conscientes y también varias marcas grandes como Henkel y L’Oreal, han comenzado a producirlos de manera más masiva.

Claro, siempre ha existido el producto natural. Pero esta vez las nuevas generaciones de consumidores buscan marcas con propósito. Marcas que ya no tengan precedentes de explotación laboral y que dejan desperdicios que conllevan a fenómenos que al menos en la industria de la belleza se reflejan en polución plástica. De hecho, en Estados Unidos, se venden 90 billones anuales y la cantidad de envases de cuidado personal han aumentado más de 120 veces desde 1960.

El 70% de esos desechos va a vertederos. Ahora bien, el negocio de envases de plástico representa aproximadamente 25 billones de dólares en ventas. Además, no ayuda mucho que muchos ingredientes de los cosméticos tradicionales sean causantes de enfermedades.
Por eso, desde el concepto hasta los ingredientes y el proceso del producto deben ser honestos y éticos para los consumidores que busquen en esta tendencia creciente una forma de compra con responsabilidad.

Naturales sí, transparentes también

“Los productos deben estar no solo certificados por instituciones reguladas y autorizadas de sostenibilidad a nivel mundial. También, las marcas deben cumplir no solo con tener ingredientes naturales, sino con tener comercio justo. Asimismo, los envases, que tanta contaminación causan, deben ser reciclados y reciclables, como lo hacemos en nuestra compañía. Es un buen beneficio para el cliente y ganancia para los involucrados”, explica a Metro Victor Abril, Global Advocate de Henkel, que tiene nueva línea sostenible, Authentic Beauty Concept.

“Todos los productos de la marca tienen diversos ingredientes y la goma Guar, que se cultiva en India. Ayudamos a siete poblaciones con esa iniciativa, ya que buscamos  que sea comercio justo. Además, buscamos que la gente compre sus productos para reenvasarlos y no generar desperdicios. Por eso lo que buscamos es mostrar no solo cómo usar el recurso, también cómo se devuelve”, añade.

Hoy en día, lo orgánico ha dejado también de ser una cosa esnob. Si bien su elaboración cuesta más que un producto masivo, hay marcas para todos los rangos de mercado que buscan al menos ser transparentes en algunos de sus procesos. Y por otro, buscan integrarse de manera mucho menos pretenciosa en su discurso a través de otros relatos de marca. En el caso de Authentic Beauty Concept, tal y como otras marcas del rubro de moda y belleza, busca tener un relato mucho menos impostado que antaño al buscar influencers y contenidos mucho más enfocados en la autenticidad, discurso que es casi como que un requisito para cualquier marca que quiera vender al entender a sus consumidores actuales.

“No queremos vender una imagen ideal, porque estamos hartos de verla. Queremos resaltar, en estos momentos, nuestra propia autenticidad, nuestra propia unicidad, irnos por lo natural y ver que en ello hay belleza”, añade Abril.

Por ahora, con el auge de grandes marcas uniéndose a este modo de producir (incluso en la moda), se ve que lo que antes se consideraba un lujo de consumo está llegando a más público, sea desde el márketing o desde los ingredientes. Hoy el “conscious” no es solo un label para vender más caro, es casi que un must para poder identificarse con lo que usamos a diario.


Requisitos para que el producto que consumes sea sostenible, según Víctor Abril

•    Debe cumplir con el comercio justo: favorecer a poblaciones vulnerables y pagarles en proporción.
• Tener ingredientes que se haya probado científicamente que no son tóxicos para el consumo humano, como sulfatos y parabenos, entre otros.
• Que el cultivo de estos ingredientes sea lo menos posible, intervenido con químicos o con ausencia absoluta de ellos.
• Que los envases puedan ser biodegradables o reutilizables.
• Que no testeen en animales o hagan daño a algún ser vivo.
• Que no oculten ningún proceso de producción al consumidor.


 

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