#LaVerdadVerdad: Revocar esa medida

La salud es un bien público que puede ser servido por actores privados. Las clínicas son empresas de salud. Las empresas, en un régimen de libertad económica como el nuestro, están sometidas a las reglas del mercado. La primera y fundamental es la pluralidad de oferentes.

Los concurrentes al mercado de la salud, los pacientes, deben gozar de la libertad de elección garantizada a cualquier consumidor. La posibilidad de elegir clínicas, médicos y laboratorios es parte integral de esa libertad.

Los actores del sistema no están facultados para reducir esa capacidad de elección. La decisión tomada por la Asociación de Clínicas Privadas sobre la obligación de los pacientes de utilizar en exclusiva, para los análisis y estudios de imágenes, los laboratorios internos de los centros clínicos restringe la capacidad de elección de los pacientes.

La restricción de la capacidad de elección en materia de análisis de laboratorio tendría efectos secundarios negativos para la calidad de la atención, la economía de los pacientes y la competitividad en el mercado privado de la atención.

Los estándares de calidad de las clínicas privadas en materia de laboratorios clínicos no son homogéneos. Las diferencias vienen establecidas por la capacidad financiera de las clínicas, el equipamiento del laboratorio y el nivel formativo del personal. La Asociación de Clínicas Privadas no está en condiciones de garantizar el mismo nivel de calidad de atención en cualquiera de sus centros afiliados.

La decisión conspira en contra de la economía de los pacientes, porque los convierte en consumidores pasivos sin capacidad de analizar opciones competitivas en cuanto a los precios. Los laboratorios internos podrían colocar tarifas más altas producto de su posición dominante.

La concentración de tan importante porcentaje de análisis y estudios de imágenes en los laboratorios internos de las clínicas reduce la capacidad de competir de los laboratorios privados externos, causando un deterioro general de la calidad de estos servicios.

La mala calidad de análisis y estudios de imágenes no puede atribuirse de manera universal a todos los servicios externos de laboratorios privados, porque nuestro país cuenta con instituciones de este tipo que cumplen con los estándares de calidad más rigurosos del mundo.

En ningún mercado, y mucho menos el de salud, pueden permitir las autoridades nacionales que se cree un mercado cautivo contrario a la Constitución y las leyes adjetivas. La Asociación de Clínicas Privadas debe revocar esa medida.