#LaVerdadVerdad: Europa dividida entre los inmigrantes

Una crisis a la espera de ocurrir. El buque Aquarios fue la gota que rebalsó el vaso. El navío, operado  por la asociación humanitaria Médicos sin Fronteras, rescató a 630 migrantes en peligro de naufragar en precarias embarcaciones. Pero, a diferencia de ocasiones anteriores, le fue rechazada la entrada a Malta e Italia. Finalmente, el recién formado gobierno socialista español, presidido por Pedro Sánchez, accedió recibir a los buscadores de asilo.

Angela Merkel, la canciller alemana,  advirtió un par de semanas antes del incidente del Aquarius, que el tema migratorio era clave. Opinión compartida por Antonio Tajani, presidente del Parlamento Europeo, quien expresó: “La inmigración pone en peligro la supervivencia misma de la Unión Europea”. Algo que ha quedado a la vista con las duras fricciones entre países que se acusan  de no cumplir compromisos asumidos. En todo caso, la amenaza no son los inmigrantes. El peligro proviene de la incapacidad de los gobernantes europeos para formular una respuesta común. La división es compleja y refleja profundas corrientes al interior de las distintas sociedades.

El incidente del Aquarius dio al recién asumido primer ministro italiano  Matteo Salvini, líder de la Liga, el ultraderechista partido con claras simpatías con el fascismo, la plataforma  ideal para proyectar su liderazgo. Salvini señaló ante el Senado de su país: “No tenemos nada que aprender de solidaridad, generosidad y voluntariado de nadie. Italia es el segundo país en acogida del mundo. Europa puede hacer algo con la inmigración, o callar para siempre”. En la actualidad Italia cuenta con 170 mil buscadores de asilo inscritos y se estima que otro medio millón reside en situación irregular. Salvini ha amenazado con deportar a estos últimos.

Desde hace décadas, en Europa existe inquietud por lo que se ha denominado la “bomba demográfica”. El contraste del aumento de la población europea y la africana es marcado: en África se cuentan nueve niños menores de diez años por cada persona de la tercera edad. En Europa, la población de menos de diez años es idéntica a la de mayores de sesenta. La tasa de natalidad es de 4,5 hijos por mujer en África, contra 1,6 en Europa. Las corrientes migratorias desde los polos de pobreza hacia los de riqueza es un fenómeno histórico tan natural como el fluir del agua desde las alturas. En estos momentos se calcula que hay un millón de migrantes en movimiento en dirección a Europa. Algunos son refugiados que huyen de la opresión. Otros, los más, buscan mayores ingresos para alimentar a sus familias.

La frontera más letal del mundo es el Mediterráneo. La Organización Internacional para las Migraciones estima que unas 33 mil personas han perecido ahogadas en el cruce con destino a Europa desde el año 2000. Cada año, desde el 2014, han muerto más de tres mil personas en los fatídicos viajes de quienes huyen de la persecución y la miseria. Los europeos, a su vez, saben de migraciones, pues durante siglos han dejado el viejo continente en busca de horizontes más promisorios.

Por: RAÚL SOHR
ANALISTA INTERNACIONAL
METRO INTERNACIONAL