#LaVerdadVerdad: Nicaragua: El tiempo juega en contra de Ortega

“La constante presión internacional y las demandas locales para lograr una democrática del presidente Daniel Ortega terminarán desgastando a su gobierno, y no solo en términos de legitimidad democrática, sino también en aspectos económicos”, dice el sociólogo e investigador nicaragüense José Luis Rocha.

“Creo que va a continuar la presión internacional. Probablemente vayan a haber más sanciones con la (Ley) Magnitsky, más supresión de visas (estadounidenses), puede ser que existan otros elementos jurídicos de presión por parte de Estados Unidos y la Unión Europea, yo creo que el tiempo juega en contra del gobierno de Ortega”, afirmó Rocha.

El lunes de esta semana, diferentes organismos humanitarios, entre ellos el secretario general de la ONU, y varios países se sumaron a las voces que critican el uso de la violencia en Nicaragua y demandan un alto a la represión gubernamental.

Mediante un comunicado la Embajada estadounidense en Managua, dio a conocer unas declaraciones de Heather Nauter,  portavoz del Departamento de Estado, en la que se informaba sobre la revocación de visas a nuevos funcionarios del Gobierno de Nicaragua y sus familiares.

Mientras que la Unión Europea externó su preocupación por los hechos de violencia, por otro lado Colombia sostuvo que la vía para solucionar la crisis es el diálogo, una postura similar plantearon Chile y España, y ayer Uruguay se sumó a las condenas internacionales.

“Mientras más se prolongue esta crisis, la cantidad de sanciones internacionales se irán sumando y multiplicando”, agregó Rocha.

Debilitará su operatividad

Rocha en su análisis sostiene, además, que esta presión internacional estaría aunándose a los esfuerzos locales que demandan una salida democrática a la actual crisis, y que esto a la postre tendrá un efecto desgastante para el gobierno, no solo en términos de legitimidad democrática, sino también en aspectos económicos.

“A las presiones internas se van a sumar más presiones internacionales y esto va a ir debilitando al gobierno de Ortega”, dice Rocha.

Consultado sobre por qué el desgaste sería mayor sobre el Gobierno, que en los opositores, el sociólogo señaló que el Gobierno requiere disponibilidad financiera no solo para solventar su operatividad, sino también ahora para costear a las fuerzas parapoliciales que ha organizado para reprimir las protestas en diversos puntos del país. “Mientras más pasa el tiempo, la oposición recibe más apoyo internacional y Gobierno recibe más sanciones internacionales y más presión y el desgaste financiero del Gobierno es mayor”, señaló Rocha.

Nicaragua cumple hoy tres meses desde que iniciara  la crisis sociopolítica más violenta de los últimos 30 años, según un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el Gobierno ha sido responsable de graves violaciones a los derechos humanos que han dejado más de 300 personas fallecidas.

En este lapso de tiempo, las autoridades estadounidenses  amparados bajo la figura de la Ley Global Magnitsky Act, ha emitido sanciones contra varios funcionarios del gobierno de Ortega, entre ellos el jefe policial Francisco Díaz; el secretario general de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno; y Francisco López, tesorero del gobernante Frente Sandinista, quien hasta antes de la sanción fungía como vicepresidente de Albanisa, la empresa surgida con fondos provenientes de la cooperación venezolana y que son manejados de manera discrecional.

La aplicación de esta ley se resume en congelar los activos que los sancionados posean en Estados Unidos, también prohibirles realizar transacciones comerciales y financieras.