#LaVerdadVerdad: Brasil: La opción Bolsonaro

El ultraderechista Jair Bolsonaro logra el 58% de las intenciones de voto. Un aumento de 12% en relación con lo logrado el domingo en el balotaje. Fernando Haddad, su adversario del Partido de los Trabajadores (PT),  figura con un distante 42%. Si la encuesta está en lo cierto, Bolsonaro tendría casi asegurado el triunfo el 28 de octubre.

A favor de Bolsonaro, es preciso destacar su postura inalterable a lo largo de los años. He aquí una progresión de sus ideas más recalcitrantes. Con  ligereza criminal, postuló  que más chilenos debieron perder sus vidas bajo la dictadura militar. Al respecto dijo que  Augusto Pinochet “debió haber matado a más gente” (1998).

Se declaró  “a favor de la tortura. Y el pueblo está a favor también”. En la misma oportunidad, calificó a la democracia como “una mierda” y contó que si fuera presidente, sin “la menor duda cerraría el Congreso y daría un golpe el mismo día” (1999).

Sobre género y raza puntualizó: “Sería incapaz de amar a un hijo homosexual. No voy a ser hipócrita. Prefiero que un hijo mío muera en un accidente a que aparezca con un bigotudo por ahí” (2011). El mismo año, consultado sobre cómo reaccionaría si alguno de sus hijos se enamorara de una mujer negra, respondió: “No corro ese riesgo porque mis hijos fueron muy bien educados”.
En cuanto a las deficiencias del régimen militar brasileño, señaló: “El error de la dictadura fue torturar y no matar” (2016).

Sobre su visión internacional precisó que “si soy presidente, salgo de la ONU. No sirve para nada esa institución, es un lugar de reunión de comunistas y gente que no tiene el menor compromiso con América del Sur” (2018). Además, adelantó que se retirará del Acuerdo de París destinado a combatir el calentamiento global. También expresó su voluntad de abrir el Amazonas a la explotación ganadera y de las empresas forestales.

Brasil vive una aguda crisis económica que genera una gran inseguridad en la mayoría de la población. Ello en el marco de continuas denuncias de mega escándalos de corrupción.  A esto se suma un perpetuo acoso del narcotráfico y de la delincuencia. El año pasado se registraron más de 60 mil homicidios en el país.

Ante la demonización del PT, en el marco de una corrupción  generalizada de políticos y empresarios, Bolsonaro se alzó  como una figura ajena al sistema. El hombre en el caballo blanco que puede sacar adelante el país en medio de la decadencia. Una gran cantera de votos para su agenda conservadora proviene de las iglesias evangélicas. La consigna “los hermanos votan por los hermanos” ha sido acatada por el grueso de los estimados 45 millones de evangélicos, que representan uno de cada cinco brasileños. Bolsonaro tuvo su bautizo evangélico en el río Jordán en 2016, cuando selló su alianza con las iglesias protestantes y pentecostales.

Tras la votación, nadie podrá decir que no sabían por quién votaba. Bolsonaro puede ser acusado de muchas cosas, pero no de haber engañado al electorado.

RAÚL SOHR
ANALISTA INTERNACIONAL
METRO INTERNACIONAL