#LaVerdadVerdad: México y los migrantes

El fenómeno de la migración no es nuevo, viene de siglos atrás y se ha experimentado en todas las culturas. La crisis que se vive hoy en México tampoco es nueva, de hecho, se estima que 450 mil personas cruzan anualmente la frontera sur de México con destino a los Estados Unidos, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Hablar sobre lo que está pasando en nuestra frontera sur nos permite hacer varias reflexiones. Por un lado, nos ha dejado ver en redes sociales lo intolerantes y xenófobos que son miles de usuarios que insultan sin pensar en las circunstancias de las personas que están en esa situación. Por otro lado, ese acontecimiento nos permite analizar las razones por las que miles de personas dejan atrás sus hogares para buscar otra opción de vida, sin duda, nos permite también encontrar soluciones conjuntas a este fenómeno.

Los mexicanos solemos condenar y criticar la política norteamericana frente a nuestros connacionales, pero al mismo tiempo muchos se comportan igual o peor que los estadounidenses más radicales, es decir, de manera irracional e insensible respecto a los migrantes centroamericanos que buscan cruzar México para llegar a los Estados Unidos. Pareciera ser que no somos tan distintos como lo pensamos.

Respecto a la caravana de migrantes, el gobierno mexicano ya sabía que este momento podía llegar, ha sido poco acertada, por decir lo menos, su comunicación en ese sentido. Hoy tanto en  México como el resto del mundo ven a nuestro gobierno como el que le hizo el trabajo sucio al presidente norteamericano Donald Trump, tanto que el mandatario norteamericano agradeció a nuestro país por sus acciones en la frontera sur.

La xenofobia e intolerancia de Trump puede desquiciar a cualquiera, los insultos hacia los migrantes son lamentables, prácticamente nadie pudiera estar de acuerdo con él.  El señor Trump  ha calificado de delincuente a cualquier latinoamericano que intente llegar a su país, con esos insultos  no se va a solucionar ningún problema, al contrario, exacerba el odio entre nosotros.

Por su parte, el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, prometió empleos a los migrantes que lleguen, aun cuando no tiene idea de cómo emplear a los mexicanos que no cuentan con uno. Parece de nuevo una propuesta sin sentido, de esas que solía decir en la campaña y que simplemente son mediáticas.

Este es un problema que nos pone a prueba a todos, es seguro que esos migrantes no desean pasar las noches a la intemperie sin tener comida, incluso para sus hijos, es seguro que no son delincuentes todos ellos que vienen, es seguro que a nadie le gustaría vivir lo que están viviendo. Sin duda, algo hemos hecho mal, que en pleno 2018 hablamos de crisis de migración y, por momentos, ante un reto de ese tamaño, sale lo peor de mucha gente y lejos de plantear soluciones llegan los insultos, basta ver las redes sociales.

Héctor Escalante
Columnista Metro México
Metro Internacional