#LaVerdadVerdad: Uruguay y el honor militar

El honor es una de las virtudes exaltadas en el ámbito castrense. Pese a ello, muchos uniformados que sirvieron en las dictaduras latinoamericanas, consideran que el asesinato y la tortura no son deshonrosas violaciones al código ético elemental de todo hombre de armas.

El presidente uruguayo Tabaré Vázquez viene de adoptar una medida sin precedentes en la región. Primero destituyó al comandante en jefe del Ejército, Guido Manini Ríos, por críticas al proceder del poder judicial. Esta semana ahondó su ofensiva exigiendo la renuncia de su ministro de Defensa y del viceministro, al tiempo que pasó a retiro al  nuevo comandante en jefe, general José González, y descabezó al cuerpo de generales pasando a seis de ellos a retiro, casi la mitad del generalato.

La ejemplar medida fue adoptada por el rechazo al fallo del Tribunal de Honor del  Ejército que vio la causa del oficial represor José Gavazzo, acusado del asesinato del militante tupamaro Roberto Gomensoro, en 1973. Ante el tribunal, en 2017, Gavazzo confesó: “Yo lo cargué al vehículo, yo manejé el vehículo, lo llevé al lugar, lo bajé, lo puse en un bote, lo tiré del bote. Yo solo”. Hay dudas sobre si, en efecto, actúo solo. Lo que sí está establecido es que sus superiores de la unidad de artillería estaban al tanto de las torturas aplicadas a Gomensoro y su asesinato. El tribunal castrense consideró que este hecho no había faltado al honor militar.

Tras anunciar las destituciones, Tabaré Vázquez dijo que se había dado un gran paso para terminar con el “pacto de silencio” entre militares. En Argentina, Brasil y Chile los uniformados han ocultado a la justicia lo ocurrido a muchas de sus víctimas. Ello, tanto a nivel individual como institucional.

El caso ha estallado en plena campaña electoral, cuando el Frente Amplio (FA), la coalición gobernante, buscará su  cuarto mandato en las elecciones del 2020. Es llamativo que todo el espectro político uruguayo cerró filas tras el presidente. El precandidato del opositor Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, dijo que las destituciones eran acertadas. Lo mismo estimó el precandidato colorado Ernesto Talvi: “Vázquez hizo lo que tenía que hacer. Destituyó al ministro y viceministro de Defensa, al comandante en jefe y a los otros dos miembros del Tribunal de Honor que no consideraron que la conducta repudiable de Gavazzo afectaba el honor del Ejército”. A su vez, el aspirante comunista a la nominación presidencial oficialista, Oscar Andrade, afirmó: “Para gobernar hay que tener valentía política y la convicción que a la democracia se la defiende actuando con firmeza en los momentos difíciles. La lucha por los derechos humanos es una lucha permanente”. Daniel Martínez,  intendente de Montevideo y candidato favorito en la interna del FA, expresó: “Mi total y absoluto respaldo a la decisión del presidente Tabaré Vázquez”.

RAÚL SOHR
ANALISTA INTERNACIONAL
METRO INTERNACIONAL