#LaVerdadVerdad: Venezuela y la doctrina Monroe

Un avión esperaba sobre la pista, el 30 de abril, para llevar a Nicolás Maduro al exilio en Cuba. Así lo afirmó Michael Pompeo, el secretario de Estado estadounidense, que señaló que el plan fue frustrado por funcionarios rusos que, a último minuto,  convencieron a Maduro que debía seguir presidiendo el país.

John Bolton, asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, precisó que altos funcionarios del gobierno venezolano habían negociado la partida de Maduro. Entre ellos, destacó a Vladimir Padrino, el ministro de Defensa. Bolton anticipo una difícil convivencia entre ambos, pues son “un par de escorpiones dentro de una botella”.

Elliott Abrams, enviado especial de Estados Unidos para Venezuela, manifestó su desilusión: “Hablaron, hablaron y hablaron y cuando llegó el momento de la acción no estuvieron dispuestos a hacerlo”. Washington no ha aportado pruebas, por lo que la versión no es verificable. Moscú y Caracas la desmienten.

Cierta o no, esta narrativa calza con técnicas de guerra sicológica aplicadas por Estados Unidos en situaciones similares. El primer objetivo es minar la moral del adversario. Una forma de lograrlo es postular que el jefe busca abandonar a sus huestes en busca de un refugio seguro. Lo mismo se dijo de Sadam Hussein en Irak y de Bashar al Assad en Siria. No hay evidencia que alguno de ellos pretendiera exiliarse. Pero el efecto corrosivo de estos rumores ayudó a ablandar a sus seguidores.

En Venezuela, la denuncia estadounidense va más lejos, pues señala a una camarilla, al más alto nivel, dispuesta a cambiar de bando.

El hecho de que el Plan Libertad, como se denominó al alzamiento, no fructificase es atribuido a la intervención de rusos y cubanos. En consecuencia, Washington postula que la presencia de decenas de miles de cubanos constituye una intervención extranjera. Ello le da pie para resucitar la vieja Doctrina Monroe, que data de 1823, y que reza: “América para los americanos”. La intención original de Estados Unidos era mantener a raya a las potencias coloniales europeas.

Con el correr de los años, las ideas de Monroe perdieron vigencia. Pero ahora Bolton viene de señalar en Miami, en una reunión de los veteranos de la fallida invasión a Cuba en Bahía Cochinos, en 1961, que: “Hoy proclamamos con orgullo para que todos lo escuchen: la Doctrina Monroe está viva y goza de buena salud”. Un mensaje para Rusia, China y Cuba, su socio criollo.

En lo que toca al presidente Donald Trump. el petróleo venezolano es un tema de interés. Andrew G. McCabe, un ex agente del FBI de alto rango, cuenta en un libro reciente que en una reunión de agentes de inteligencia, que tuvo lugar en julio de 2017, Trump dijo: “¿Por qué no estamos en guerra con Venezuela?… Ése es el país con el cual deberíamos estar en guerra… Ellos tienen todo el petróleo y están en nuestra puerta trasera”.

RAÚL SOHR
ANALISTA INTERNACIONAL
METRO INTERNACIONAL