¿Y si trabajamos menos días?

Trabajo. Trabajar menos horas aumentaría la eficiencia y beneficiaría la salud de los trabajadores. Entonces, ¿por qué no están dispuestas las empresas a comprometerse a una semana más corta?

Por Daniel Casillas
¿Y si trabajamos menos días?

Muchas organizaciones sociales, expertos reconocidos e incluso uno de los hombres más ricos del mundo, Carlos Slim, han expresado su entusiasmo por una semana de trabajo más corta, con el objetivo de mejorar la vida de los trabajadores e impulsar la economía.

Hay casos de éxito existentes para apoyar el movimiento por una semana más corta, pero muchas empresas siguen siendo reacias a reducir las horas de sus empleados.

Los defensores de una semana laboral más corta argumentan que los empleados deben trabajar cuatro días de 10 horas.

Una encuesta realizada por Spectrem Group encontró que más del 69 por ciento de los millonarios encuestados (aquellos con activos invertibles de US$ 1 millón o más) dijeron que creían que la semana laboral de cuatro días es una “idea válida”, en la misma forma en que una encuesta de YouGov realizada en 2014 encontró que el 57 por ciento de la gente apoyaría la introducción de una semana laboral de cuatro días en el Reino Unido.

Los expertos sostienen que una reducción de la semana laboral – sin una reducción en la retribución – nos podría proporcionar significativos beneficios ambientales, sociales y económicos. “Una semana laboral más corta podría mejorar el bienestar,  desafiar las desigualdades de género, nos dejaría con más tiempo para pasar con amigos y nuestras familias, más tiempo para participar activamente en nuestras comunidades, y con más tiempo libre para pasar haciendo las cosas que amamos,” explicó a Metro Aidan Harper, asistente de investigación en la Fundación New Economics.

El acortamiento de la semana laboral, según los expertos, podría también ayudar a las ciudades e incluso la sociedad en general mediante la reducción de los problemas de tráfico y el consumo de energía. “Nuestra sociedad también se beneficiaría por completo, ya que los trabajadores que se trasladan a sus oficinas y el tráfico correspondiente se reducirían. Esto reduciría significativamente la contaminación del medio ambiente, especialmente en las áreas metropolitanas. Las organizaciones podrían ahorrar en sus cuentas de energía haciendo el ambiente más ecológico”, dijo Pramila Rao, profesora asociada de recursos humanos en la Universidad Marymount, EE.UU..

Los datos más recientes de La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) muestran cierta correlación entre un menor número de horas de trabajo y un aumento de la productividad entre los países miembros, ya que los cinco países con mayores niveles de productividad registraron menos de 40 horas de trabajo por semana. Luxemburgo es el país de la OCDE con el mayor nivel de productividad (81.2) y tiene un promedio de 36.9 horas trabajadas por semana. En contraste, México registró en 2014 uno de los más altos niveles de horas trabajadas por semana (44.7) y el nivel más bajo de productividad (18).

Aunque hay muchos grupos que apoyan la idea de acortar la semana laboral y hay muchos argumentos a favor, algunos expertos advierten que este esquema de trabajo de cuatro días de 10 horas no se ajusta a todas las empresas y otros dicen que podría causar problemas de salud para los trabajadores.” Mi hipótesis es que jornadas más cortas pueden beneficiar a algunas empresas, pero dañar a otras . Menos horas deberían resultar en menores costos de nómina para muchas empresas y, en algunos casos, una pérdida insignificante (o incluso un aumento) de la producción efectiva”, dijo a Metro John Pencavel, autor del artículo “La productividad de las horas de trabajo” y profesor de economía en la Universidad de Stanford.

Allard Dembe, profesor de salud pública en la Universidad Estatal de Ohio, escribió recientemente un artículo en la revista The Conversation, que explica que hay peligros ocultos en la ‘compresión’ de cinco días hábiles en cuatro, como los efectos sobre la salud que podrían ocurrir como resultado de la fatiga y el estrés que se acumula en un día de trabajo más largo de lo normal (ocho horas). El profesor añade que para los empleados que ya están sufriendo por exceso de trabajo, la carga adicional de la compresión de cinco días en cuatro podría ‘romperles’ la espalda.

A pesar de la existencia de algunos argumentos en contra, los que apoyan la reducción de la semana laboral insisten en que los únicos obstáculos a su aplicación se deben a las barreras políticas y culturales.

Como explica Harper, “los principales obstáculos a la reducción de la semana laboral no son tecnológicos o económicos, son culturales y políticos, como lo demuestra el número de organizaciones y países en transición hacia semanas laborales más cortas o prácticas de trabajo más flexibles.”

Cuatro ejemplos de éxito en la reducción de la semana laboral

Toyota

Los centros de servicio de Toyota en Suecia se trasladaron a un día de seis horas hace 13 años. Los centros de servicio cambiaron a dos turnos de seis horas con paga completa: Uno parte a las seis de la mañana y el otro al mediodía. Desde que acortaron las horas de trabajo, la productividad en el centro de servicios ha aumentado. El taller mecánico hoy produce, en 30 horas, el 114% de lo que solían producir en 40 horas.

Treehouse

Esta firma educativa en línea ha ofrecido una semana de cuatro días desde 2006 y ha visto resultados positivos en términos de satisfacción en el trabajo y la moral de los empleados.

Pursuit Marketing

Esta empresa con sede en Escocia se ha trasladado a una semana de cuatro días sin reducir los sueldos. Han visto cómo aumentó la productividad en un 30%, mientras que el personal está más feliz y las ausencias por enfermedad son casi inexistentes.

Ryan

Esta firma de servicios de impuestos implementó la semana laboral de cuatro días en 2008 y ha observado sólo resultados positivos en la organización. La rotación de empleados se redujo de 30% a 11% y la productividad de los empleados se ha incrementado sustancialmente.

“La cultura de la empresa estadounidense tiene una tendencia a promover la adicción al trabajo”

Pramila Rao, Profesora asociada de recursos humanos en la Universidad Marymount

Pramila Rao, Profesora asociada de recursos humanos en la Universidad Marymount

¿Cuál es tu opinión sobre las propuestas para reducir la semana laboral a tres o cuatro días?

– Creo que es una buena idea reducir la semana laboral a cuatro días a la semana, ya que la cultura de la empresa estadounidense tiene una tendencia a promover la adicción al trabajo entre sus empleados. Los empleados sienten que necesitan trabajar compulsivamente durante largas horas en un esfuerzo por demostrar su valía. La pregunta principal que los líderes de gestión de recursos humanos tienen que preguntarse es “¿Están los empleados concentrados durante el tiempo que están en el trabajo?” Los estudios han demostrado que trabajar tantas horas puede conducir a los empleados a experimentar agotamiento, falta de concentración, disminución de la productividad y problemas de salud, entre otros. Las ventajas de una semana laboral reducida incrementaría la productividad, la satisfacción laboral, la retención de empleados y reduciría el absentismo.
 
¿Cómo podrían los trabajadores y la sociedad beneficiarse de una reducción en la semana laboral?

– Los empleados serían capaces de concentrarse mejor en el trabajo si la semana laboral se redujera a cuatro días. Las semanas de trabajo más cortas han demostrado que aumentan la concentración ya que los empleados saben que tienen sólo cuatro días para hacer su trabajo.

Por otra parte, los empleados obtendrían un buen equilibrio entre la vida laboral, promoviendo una mejor salud física y emocional. Ellos serían capaces de pasar más tiempo en cuestiones no relacionadas con el trabajo, tales como ir al gimnasio y pasar tiempo con la familia, lo que les daría a los empleados el tiempo suficiente para rejuvenecer.

Los líderes de gestión de recursos humanos también podrían usar la semana de trabajo reducida como una estrategia eficaz de reclutamiento y retención para atraer a un conjunto más amplio de solicitantes. Esto podría ser muy atractivo para las mujeres que a menudo buscan crear un mejor equilibrio entre la vida personal y laboral.

¿Cuáles son las desventajas de la reducción de la semana laboral?

– Las organizaciones tienen que asegurarse de que esta práctica no interrumpiría sus programas de producción o compromisos con los clientes. Esto tampoco debería violar cualquier contrato con los sindicatos que podrían requerir que los empleados trabajen durante horas específicas. Algunas organizaciones pueden sentir que van a quedarse atrás en su ventaja competitiva si sus empleados trabajan menos horas.

En la actualidad, ¿sería factible reducir la semana laboral?

– Esta respuesta depende específicamente de la industria, la cultura corporativa, la normativa del sindicato, los compromisos de producción y las demandas de los clientes sobre la empresa.

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