Lectores de Metro RD narran sus aprietos con parqueadores

Redes Sociales. Los seguidores de Metro RD utilizaron Facebook para desahogarse sobre esta situación.La nueva táctica

Lectores de Metro RD narran sus aprietos con parqueadores

“Wey, tamo aquí”, “Tranquilo, que yo se lo cuido”, “Yo soy el que cuida en esta zona”, o simplemente, “Manín, son 200”.  No bien te has desmontado de tu vehículo y ya hay un desconocido parado al lado tuyo “saludándote” con una de estas frases o bien pasándote un ticket con el que exige un monto a pagar por uso del espacio público.

A raíz del reportaje de Cristal Acevedo, publicado en este diario el pasado 8 de julio, titulado “Los parqueadores, otra amenaza a la seguridad”, hemos utilizado las redes sociales de Metro RD para que sean los propios lectores quienes narren sus experiencias con estos “servidores” de las calles.

Al preguntar en nuestra página de Facebook ¿Ha temido por su seguridad y la de su vehículo ante la presencia de un parqueador?, hemos recibido sus respuestas y analizado las primeras 70 anécdotas compartidas.

¿Delincuentes callejeros? La percepción del público

“Estoy en contra de los parqueadores. De 100, 98 son delincuentes, que si les dices que no a su factura hasta te amenazan; eso sólo se ve en este país. Después de cobrarme impuesto por una placa y un marbete, los impuestos por los combustibles y el mantenimiento, el alto costo de un vehículo sin importar la chatarra que sea, también tengo que tener dinero extra para aparcarme”, comentó un usuario identificado como Melvin Ruiz.

“Si te niegas a pagarles, te rayan el vehículo y te amenazan, sobre todo si es una mujer y ésta los enfrenta. Las autoridades son las responsables de que cualquier “padre de familia” opte por este “trabajo emprendedor”, opinó Ivelisse Guerrero.

“Sí, son ladrones, porque no cuidan nada y quieren que les paguen a la mala, si no le hacen cualquier daño al vehículo, esto antes no existía”, agregó José Cruz Tejeda.

“Es de terror, y si somos mujeres hasta nos insultan. Lo peor de todo, la impotencia ante la falta de seguridad y con Amet cerca”, precisó La Bella Diosa del Cobre.

“Malo es cuando te parqueas y no aparece nadie, pero cuando te vas aparece uno”, afirmó Edwin Germán.

“Estamos en sus manos, no no queda más remedio que aceptar que nos lo “cuiden”, o corres el riesgo de no encontrarlo como lo dejaste”, escribió Ana Hernández.

“Nunca discuto con ellos, se lo encargo y le digo que lo cuiden bien, porque te va mejor haciéndote amigo y no enemigo”, es la recomendación de Roberto Mercedes.

Pero Juan Medina opina totalmente lo contrario. “Son delincuentes y están armados, no hay que darles dinero. Hay que tener cuidado también con los que limpian cristales en las esquinas”, escribió.

¿Acepta usted la tarifa que le imponen los parqueadores?

“El problema no es “darle” algo porque cuiden tu carro. No es cuestión de tacaño ni de nada, es que la mayoría de los parqueadores se creen dueños de las calles, como si las calles fueran de su propiedad”, plantea Manuel Cruz.

“Cuando me parqueo en un lugar que hay parqueadores dejo una propina, pero no le permito que me pongan una suma porque la calle no es de nadie, pertenece al Estado y si me hace presión no le doy ni un centavo”, afirmó Gómez Moreta.

“Por ahora no he tenido quejas algunas. Siempre les doy  50 o 100 pesos y siempre quedan agradecidos. Ojo, siempre y cuando me cuiden el auto y lo vea sin ningún rasguño”, aclaró Roberto Batista.

“Si te acepta 50 vas en coche, en la Zona Colonial uno me dijo que 100 le da él diario a su hijo para la merienda de la escuela”, contó Ilsa Ruiz. Pero la experiencia de esta usuaria no se queda ahí. “En otra ocasión, hace un par de años fui al Centro Olímpico con mis hijas. Yo misma ubiqué mi parqueo; al desmontarnos me sale un parqueador y me dice que tengo que pagarle doscientos pesos, le dije que al salir del espectáculo le daba lo que yo consideraba si el vehiculo estaba intacto; se molestó conmigo y al salir del show mi vehículo estaba rayado de los dos lados”, relató.

“Es increíble que debo pagar todos los impuestos que corresponden para el carro, más todos los demás impuestos que pago, la costosa gasolina y también 50 pesos cada vez que necesite dejar el vehículo en un lugar público. Una vez hice varias diligencias y en cada uno debí pagar 50 pesos. Es horrible.

Además, ¿a quién le reclama uno si el parqueador resulta ser un delincuente? Lo peor de todo es que la justificación del “gran puesto” es que ellos protegen el vehículo. ¿Acaso no es la autoridad que debe hacer eso?,” se pregunta Nisi Moreno.

Arismendy de la Rosa no les paga “nunca”, asegura. “Yo le hablo como perros. Oye mi vehículo está ahí sin rayaduras ni gomas pinchadas, yo vengo ahora, cuando vuelvo lo reviso, me monto y me voy. No pago nada”, afirmó.

¿Cuáles las zonas donde siempre hay conflicto con parqueadores?

“En las afueras del Palacio de Justicia de Santo Domingo, en la Charles de Gaulle, hay un famoso parqueador que le llaman “El Pastor”. Como me resistía a pagar, llegó a amenazarme con romperme los cristales”, cuenta Hichez Mia.

Héctor Cordones: “Yo vi un panorama muy poco alentador detrás del Club Deportivo San Carlos, en la calle donde se encuentra la UNEV, un señor quería parquear el carro y hasta golpes le querían dar”.
“Una vez por no darle dinero a uno de esos individuos en la Zona Colonial, me insultó”, contó Amaury Díaz.

“En Güibia tienen un negocio pero yo me parqueo y si vienen a cobrarme con obligación les digo sus dos o tres malas palabras, pero si vienen bakanamente, les dejo caer cien o cincuenta pesos”, relató Daniel Germán.

“En Güibia desde que llegas te dan un papelito para que pagues 100$ de una vez, y ni siquiera el papelito te dejan como recibo”, agregó Hombre sin nombre Pérez.

Jeremy De León comentó: “En la Plaza Juan Barón, al momento de parquearme no había ni uno, pero cuando me iba me abordó con un palo en la mano y para evitar problemas le pasé 100 para que tomara 50 y no me lo quiso devolver… abusadores”.

“Hace dos años en el Parque de las Luces los parqueadores te daban un ticket por un valor de 200 pesos. Cuando me negué a aceptar ese abuso algunos decían que no eran responsables a cualquier vidrio roto, pinchadura o que me rayaran el carro, pero lo peor fue una vez un parqueador fue tan fuerte que me quería cobrar por parquear mi carro unos minutos frente a mi propia casa, y eso que tan sólo me desmonte a buscar algo”, compartió Raymund Mejía.

“Mi hermano y yo fuimos a Moca a ver un juego de fútbol y el parqueador muy amable, pero cuando nos íbamos, ese ladrón se había llevado la batería del carro”, puso Francis Suárez.

No todas han sido malas experiencias

“Todo depende el lugar, porque en mi caso me muevo por muchos lugares y siendo realista nunca he temido por mi seguridad o mi vehículo ante un parqueador, al contrario, me han cuidado muy bien mi carro”, comenta Francisco Celestino.

Eddy Román: “Este es un país de mucha necesidad, eso se ha convertido en un medio de vida, hay lugares en los que yo no dejaría el carro si no hubiera un parqueador, lo que pasa es nos duele dar 25 pesos a alguien que de alguna manera se lo gana”.

“¿25 pesos? Yo creo que tú no tienes carro”, le respondió Manuel Ventura.

“Nunca he sentido temor. Desde que voy llegando y me parqueo siempre les digo a modo de advertencia: Cuídalo como tu vida. jaja. Lamentablemente de todo se vive. Para que se tornen malhechores es mejor que trabajen aunque sea así”, agregó Yovany Calderón.

Insólito

“Una vez un parqueador fue tan fuerte que me quería cobrar por parquear mi carro unos minutos frente a mi propia casa”Francis Suarez, seguidor de Metro RD en Facebook

¿Son las mujeres más vulnerables?

“Mayormente las mujeres son las que pueden temer por su seguridad, pero yo personalmente conozco la ley y sé que eso que hacen es ilegal y sí les digo sus cosas de mala manera”Albert Lara, seguidor de Metro RD en Facebook.

Precaución

La nueva táctica

Una nueva práctica que están empleando los parqueadores, en especial días de presentaciones artísticas o eventos a los que se de cita una gran cantidad de personas, es acercarse a los conductores desde varias esquinas antes del local (aún éste tenga su parqueo propio) y decirles que ya está lleno y que deben dejar su vehículo en la acera.

Debido al gran congestionamiento de automóviles que se forma en las puertas de entrada de los recintos, algunas personas caen en esta trampa y terminan pagando hasta RD$200 y RD$300 por un parqueo que dentro pudo ser más barato o incluso hasta gratis, y ni hablar de la seguridad privada que lo vigilaría.

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