Visitantes del Acuario esperan más novedades

Necesidades. Mostrar nuevas especies, remodelar su auditorio y modernizar su oferta de atraccionesNecesidades urgentes Historia del Acuario:

Visitantes del Acuario esperan más novedades

Cuando el reloj marca las 9:00 de la mañana las puertas del Acuario Nacional Dominicano abren para brindar un mundo de conocimiento marítimo a dominicanos y turistas que visitan el país, pero la falta de atractivos exóticos y la poca novedad hacen de este pulmón turístico de Santo Domingo uno de los últimos en la lista de quienes ya le han visitado.

Al entrar al parque con tu mirada frente al mar, a mano derecha se encuentra el área donde están las peceras gigantes. Ahí se visualizan todos los animales marítimos que el parque exhibe al público: peces de agua dulce y agua salada. Y, según los datos de Bienvenido Marchena, especialista en las especies, quien guió a Metro en un recorrido por el lugar, el parque tiene 300 especies y unos tres mil especímenes.

En el ala diestra también está el área más antigua y que más llama el interés del visitante: el Arrecife del Caribe, mejor conocido como el túnel, un conjunto de todas las exhibiciones que se ven en el Acuario.
Del lado izquierdo está el área de esparcimiento. Después de realizar el recorrido, las familias se sientan y disfrutan de la naturaleza frente al mar, en un pequeño parque que cuenta con una caseta y lugares “temáticos”, diseñados con dibujos de animales acuáticos.

Pese a estos “atractivos”, la realidad es que para quienes ya han visitado el Acuario Nacional desde sus inicios hasta ahora, el parque se muestra obsoleto, sin los arreglos y encantos no se adapten a los nuevos tiempos.

“Quise traer a los niños aquí, pero en verdad veo que hay poco cambio y no han evolucionado, tenemos todo lo que  había desde que el parque abrió, todo es igual”, expresó Miguel Florimón, un visitante del parque acuático, ubicado en la avenida España, en el malecón de Santo Domingo Este.

De igual manera, piensa Arilis Guzmán quien manifestó que ve algunas especies diferentes a otras veces que ha visitado el Acuario, pero destacó: “No creo que ha evolucionado, pero lo han mantenido”.
Esta percepción de los visitantes la pudo contactar Metro durante un recorrido por sus instalaciones, que a pesar de la limpieza, el buen mantenimiento y la amabilidad de sus empleados, hace falta la inclusión de nuevas especies marítimas y se hace sentir el abandono del Estado dominicano al parque, en materia de políticas que atraigan al público y levanten esa parte de turismo.

Lo antes descrito coincide con la percepción de otro visitante que, según testificó, llegó a las 10:00 de la mañana y a las 12:00 del mediodía ya sentía el deseo de retirarse, y a pesar de que no quiso ser identificado, destacó  que “para personas nuevas  que vienen a verlo se ve diferente, pero para el que ya ha venido no ve nada nuevo, todo sigue igual”.

Avances reprimidos

Desde el año 2011 el Acuario Nacional, según los datos de Julio Arias, encargado de Finanzas, tiene un presupuesto asignado del Gobierno dominicano de 39.1 millones de pesos, lo que consideró insuficiente para sacar adelante el parque.

“El presupuesto es el mismo de hace cinco años; en vez de aumentarlo, el Gobierno lo ha reducido. Antes se recibían aportes de inversión para destinarlos a proyectos de reparaciones grandes y no lo hemos recibido”, apuntó Arias.

Visitar el parque les cuesta a los niños 40 pesos y a los adultos 60; si es extranjero un menor pagaría dos dólares y un adulto tres dólares. Este cobro de las entradas genera anualmente un estimado de 18 millones de pesos con los que cubren gastos básicos, indicó su financiero.

Dijo que los ingresos y lo que aporta del Gobierno la administración los utiliza para pagar la nómina de los 69 empleados del  parque, el mantenimiento, alimentos para las especies, combustible y las eventualidades que puedan surgir.

El día en que se recaudan más fondos es el domingo, pues de acuerdo con el encargado de Finanzas, las visitas alcanzan las dos mil personas.

Pero el poco atractivo y el reducido presupuesto no son los únicos problemas a los que se enfrenta el Acuario. Su ventajosa cercanía al mar se ha convertido al mismo tiempo en una desventaja para la estructura, según la Administración.

“Ventaja porque podemos de ahí  tomar el agua que necesitamos para las exhibiciones; pero desventaja porque el salitre daña las infraestructuras metálicas y la conservación de los alimentos de las especies no puede ser muy prolongada porque también se daña”.

Pero a pesar de lo que piensan algunos de los visitantes y las grandes dificultades que actualmente sufre el parque, Arias consideró que el Acuario ha variado su oferta e invitó a las personas para que vayan a visitarlo. “Con lo que tenemos cuidamos las áreas para que las personas nos visiten”, puntualizó.

“No se puede negar que el parque está cuidado, en los 21 años que tiene desde su inauguración. Pero la realidad es que carece de un impulso turístico, nuevas especies, áreas de interacción con los animales y más empleados que orienten y guíen a los visitantes que no andan en grupos”, agregó.

Voz autorizada

“Siempre hay más gastos que ingresos, tratamos de que la estructura esté bien para que las personas nos visiten”. Julio Arias, encargado de Finanzas del Acuario Nacional.

Monótono

“Las especies deberían ir variando para motivar a las personas; al final hay un beneficio que es la atracción del turismo”. Miguel Florimón, visitante.

Cambios

Necesidades urgentes

El acuario recrea los hábitats para 300 especies.

El acuario recrea los hábitats para 300 especies.

Mario De Peña

Foto:

Restructuración del auditorio: diseñado para 100 personas, necesita una intervención para reacomodarlo, asientos y utensilios que les permita orientar y dar charlas a los visitantes.

Departamento de Relaciones Públicas: desde sus inicios el parque no tiene esta área, parte fundamental para que más personas le visiten y mantengan al público actualizado.

Mayor inversión: le permitiría tener más especies y modernizar el parque.
 

Departamento de planificación y jurídico: permitiría crear políticas estratégicas de para un plan de relanzamiento.

Parqueos: los pocos espacios para dejar los vehículos se convierten en un gran problema al momento de decidir visitar el Acuario Nacional.
 

A tener en cuenta

Historia del Acuario:

El  Acuario Nacional tiene dos manatíes que llegaron pequeños.

El  Acuario Nacional tiene dos manatíes que llegaron pequeños.

Mario De Peña

Foto:

El Acuario Nacional de República Dominicana fue fundado el 22 de julio del año 1990, mediante el Decreto Número 245-90, emitido por el expresidente Joaquín Balaguer Ricardo; en 2000 cuando se promulgó la Ley 64-00 que creó la Secretaría de Medio Ambiente, el Acuario Nacional quedó adscrito a esa dependencia. Este zoológico marino cuenta con una dimensión territorial de aproximadamente 34 mil 500 metros.

Áreas de exhibiciones:

El Acuario Nacional comprende 77 unidades organizadas en tres secciones:

Las exhibiciones marítimas: Integradas por 39 unidades de tamaños y formas variados, presentan los ecosistemas, ambientales y hábitats costeros y marinos más característicos del país, arrecifes de coral, playas arenosas, manglares y costas rocosas.

Las exhibiciones de agua dulce: Consta de 27 peceras que presentan la fauna dulceacuícola del país, nativa y endémica, así como áreas con especies de África, Asia, la región del Amazonas y de Norteamérica.

Las exhibiciones de exteriores o al aire libre: consta de 11 áreas  entre las que se pueden destacar la zona entre mareas, el arroyo, el manglar y el humedal, lugar de picnic y una parte denominada “parque de los Muranidos”.

El cuidado de las especies:

El Acuario cuenta con una clínica veterinaria, para encargarse de la salud de cada animal, y personas que vigilan la nutrición de las especies, dieta y alimentación para así cumplir con los requerimientos legales de las especies que son protegidas y las que están en peligro de extinción.

Especies en peligro de extinción:

Actualmente se encuentra en peligro el manatí, higuanas, jicoteas, cocodrilo y tortugas marinas.

El especialista Bienvenido Marchena indicó que algunas especies llegan al Acuario afectadas y se incuban durante su periodo de recuperación para luego ser introducidas a su hábitat natural.

Durante la visita, Marchena contó la historia de Pepe y Juanita, dos manatíes que, junto a los nueve tiburones que se exhiben en peceras diferentes, son los que más atraen el interés de los visitantes.

Los dos manatíes fueron  rescatados desde pequeños, luego de que en la playa de Bayahibe unos desaprensivos los atraparon y los lastimaron con 15 puñaladas.

Pepe y Juanita fueron rehabilitados y ahora sirven para educar a las personas del peligro que muchas veces constituye el ser humano para otras especies.

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