Lágrimas negras por Winnie Mandela

Por Agencias

Winnie Madikizela-Mandela falleció ayer a los 81 años luego de una larga enfermedad renal que, en definitiva, fue más grande que ella. Eso, a pesar de lo complejo que significa ser más grande que una notable mujer de raza negra que destacó como formidable activista contra el apartheid en      Sudáfrica y el mundo.

A pesar de sus escasas apariciones durante los últimos años, Winnie seguía siendo una figura referencial dentro y fuera del Congreso Nacional Africano.

En su juventud se graduó de trabajadora social, un logro increíble para una mujer de color en esa época, que acabó definitivamente en 1992  y que para muchos no podría haber terminado sin su ayuda.

Mientras Mandela permanecía arrestado ella fue blanco de diversos atentados con bombas. Fue además desterrada de su aldea de origen para vivir en Soweto, donde estaban prohibidas las manifestaciones políticas.

Aún así esto no fue obstáculo para Winnie y en 1976 logró que los estudiantes se levantara en Soweto para “luchar hasta el final” y así agitó a multitudes de 40 mil personas. En 1988 ganó el Premio de la Solidaridad de Bremen, dedicado al compromiso social.

Estuvo casada durante ocho años, desde 1958 a 1966, con el emblemático líder de la lucha contra el racismo y ex presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela.

Durante este período, Mandela, fallecido en 2013, permaneció encarcelado en la Isla Robben, además  de la segunda etapa en Pollsmor, sumando 27 años.

Durante ese tiempo, Winnie Madikizela-Mandela jugó un rol fundamental. “Ella mantuvo viva la memoria de su marido encarcelado, Nelson Mandela, en los años en que estuvo presente en la Isla Robben, y ayudó a dar un rostro reconocible a la lucha por la justicia en Sudáfrica”, indicó su asistente Zodwa Zwane y su familia a través de un comunicado.

La familia agregó que Winnie “dedicó la mayor parte de su vida adulta a la causa del pueblo y es por eso que sabe a lo largo y ancho del país como la Madre de la Patria”.

Un gran símbolo

El ex arzobispo anglicano sudafricano Desmond Tutu aseguró que Winnie fue un “gran símbolo” de la lucha contra el régimen racista del apartheid. “Se negó a ceder ante la encarcelación de su marido, el acoso continuo a su familia por parte de las fuerzas de seguridad, las detenciones, las prohibiciones y su destierro.

Su actitud de desafío me inspiró profundamente así como a generaciones de luchadores” dijo el premio Nobel de la Paz.  Tras las primeras elecciones en 1994, Winnie fue diputada y viceministra de Arte y Cultura, pero su acción se vio empañada por acusaciones de secuestro y agresión en 1991, por las que fue multada.  Y siendo parlamentaria tras las primeras elecciones multirraciales de Sudáfrica, fue encarcelada por delito de fraude.

Loading...
Revisa el siguiente artículo