Luis Jochamowitz: “Es imposible que Alberto Fujimori deje de hacer política... hasta su silencio sería político”

En 1993, este reconocido periodista publicó el libro Ciudadano Fujimori, exhaustiva biografía para la que investigó a fondo la trayectoria vital del expresidente. Con ese conocimiento, hoy nos comenta lo que podría venir luego de su indulto, tanto para él como para sus hijos Keiko y Kenji.

Por Metro Internacional
Luis Jochamowitz: “Es imposible que Alberto Fujimori deje de hacer política... hasta su silencio sería político”

¿El indulto a Alberto Fujimori le restará liderazgo a su hija Keiko?

– Es lo que todo el mundo espera, porque su hermano Kenji, que es su rival, logró que se dé el indulto. Pero en el fondo creo que esta disputa familiar se va a arreglar y que este distanciamiento no va a llegar a mayores. Keiko ha castigado dos veces a Kenji y este sigue en el partido. O sea, es evidente que no lo quiere botar.

¿Qué diferencias políticas o ideológicas ve entre Keiko y Kenji?

– De Kenji no se sabía casi nada en el plano ideológico, hasta hace casi un año.

¿Se le subestimaba mucho?

– Sí, pero él tampoco colaboraba, pues no mostraba ninguna cara pública, más allá de haber sido el congresista más votado o impulsar el indulto a su padre. Pero de pronto comenzó a publicar unos artículos que, dicen, son escritos por otra persona. En estos artículos muestra otro rostro del fujimorismo: un fujimorismo liberal, tampoco izquierdista.


Creo que él (Alberto Fujimori) no ha hecho un examen de conciencia o de corazón. Ha dicho que “ha defraudado” a muchos, pero eso es muy superficial


¿Más progresista?

– Sí. Pero todo eso tiene el valor de un pedazo de papel. No vale nada. La misma Keiko, aunque tiene un plan de gobierno, no ha hecho un comentario programático o ideológico durante el último año y medio. Ha guardado silencio y no tiene propuestas.

¿Ahora que Fujimori padre está libre, cuál será el “caballito de batalla” de Kenji?

– Lo inmediato sería quedarse en el partido, librarse de los asesores de Keiko, lo cual es paradójico. Me hace recordar a la figura de Vladimiro Montesinos… siempre hay que librarse de un asesor. Parece que en el fujimorismo habría que exiliarlos y prohibirles que hablen o no sé qué.

¿Kenji podría hacer su propio partido?

– No lo creo. No van a dividir el botín en dos. Sería una estupidez.

¿Kenji entonces buscaría liderar Fuerza Popular?

– Puede ser, eso se verá ya cuando se acerquen las elecciones. Por primera vez habría una competencia de liderazgos dentro del fujimorismo.

¿Cómo sería la actuación pública de Alberto Fujimori a partir de ahora?

– Es imposible que deje de hacer política. Hasta su silencio sería político. De momento, supongo que guardará un perfil bajo para no contradecir el informe médico que recomendó el indulto. Sería muy tonto no hacerlo. Y luego habría que ver qué tantas energías tiene. Ganas no le van a faltar. Pero también se podría ir al Japón.


Más que el indulto me molesta el papel de Kuczynski (…). Terminó como un mentiroso, un aprovechador, un mercachifle que hace negocios mientras está en el poder.


¿Realmente está peleado con su hija Keiko?

– No sé si peleados, pero sí tienen diferencias de estrategia. Pero no creo que sea nada insalvable. En el fondo, todos saben lo que les conviene y no lo van a poner en riesgo.

¿Cree que Alberto Fujimori se siente culpable de lo que se le acusa?

– Lo he tratado de imaginar. Creo que él no ha hecho un examen de conciencia o de corazón. Ha dicho que “ha defraudado” a muchos, pero eso es muy superficial. Dicen que ha escrito unas memorias. De repente por escrito puede decir más cosas.

¿Cómo valora Kuczynski a Fujimori? En la campaña del 2011 apoyó a Keiko y reivindicó el gobierno fujimorista, pero en el 2016 fue mucho más crítico…

– Él piensa que Fujimori fue un buen presidente y siempre quiso indultarlo. En el fondo, es un fujimorista. Se opuso al fujimorismo el 2016 solo para ganar las elecciones y aún así le costó muchísimo hacerlo. Parecía imposible sacarle declaraciones contra Keiko, y cuando las hizo, fue de una manera muy tosca, como cuando le dijo “hija de ladrón”. Es un fujimorista “solapa”, como muchos otros.

Ya libre, ¿qué debería hacer Fujimori para ser consecuente con este pedido de reconciliación del gobierno?

– Eso en el fondo, le correspondería al gobierno. Si quiere una verdadera reconciliación, Kuczynski debió haber actuado de otra manera. Por ejemplo, nunca se reunió con los familiares de las víctimas de Barrios Altos y La Cantuta. Después del indulto, ofreció más 30 millones de soles de reparación, algo que no se le había ocurrido en los meses que lleva de gobierno. Esa aparición de Kuczynski, posindulto, con una luz espantosa, delante del cuadro de una virgen  hablando de “errores y excesos” de Fujimori fue desastrosa, demuestra que no está a la altura de las circunstancias. Más que el indulto en sí mismo, me molesta el papel de Kuczynski. Finalmente, Fujimori trata de librarse. En cambio, Kuczynski terminó como un mentiroso, aprovechador, un mercachifle que hace negocios mientras está en el poder. Para mí, eso es más decepcionante que el indulto.

Por: Fernando Pinzás
Metro World News

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