Confesión de una víctima de Violencia

Por Metro RD
Confesión de una víctima de Violencia

En estos momentos mis ojos derraman lágrimas sin parar… todo el que me conoce sabe cómo soy y que para mi lo más importante es mi familia, la que formé con mis padres y la que hasta ahora tengo  con mis hijos y su padre… y también saben que soy muy discreta con mi vida personal. Pero mi dolor e impotencia es tan inmenso que no puedo callar la negligencia tan grande que hiciste en nuestro país.

El caso es el siguiente:

Hace un tiempo largo vengo viviendo un tema de maltrato psicológico por parte de mi pareja que me ha ido destruyendo poco a poco interiormente. Sí, así es, aunque me vean bonita y sonriendo en cada foto, he tenido que ser fuerte y seguir luchando, aguantando por mis hijos y sé que quizás han notado que de un tiempo para acá no he subido fotos con el padre de éstos, pues esa es la razón. Llevamos 6 meses separados en casas distintas, pero de mi parte tratando de llevar la relación muy bien por nuestros hijos; él no lo veía así y todos estos meses seguía maltratándome psicológicamente de una forma muchísimo más agresiva.

Trataba de lidiar la situación por los hijos y porque sabía que él estaba pasando un proceso de negocio muy fuerte, más la separación.

Fue hasta el día lunes 20, día de mi cumpleaños, que sin ninguna razón llegó a mi casa y me propinó tantos golpes que aún al día de hoy me duelen. El niño estaba en el dormitorio y tuve que aguantar todo para que no viera esa imagen malvada y sin piedad de su padre hacia mi y luego lo marque para toda la vida. Me pegó por una tontería porque “el niño no estaba listo a tiempo para ir a la escuela”. Entiendo que él quería buscar una excusa para pegarme por haberlo dejado.

¿Es obligatorio estar al lado de un hombre que ya no tiene ese amor para cuidarnos y valorarnos?

Por eso el domingo cuando estaba en el maratón apoyando todas esas víctimas que de una manera u otra perdieron la vida en manos de sus ex parejas, reflexionaba… “El hombre que ama no maltrata ni insulta”.

Cuando me golpeó fui a la Oficina sobre Violencia de Género en la Rómulo Betancourt, justo el lunes en la mañana, horas después de haber pasado todo. Cuando llego lo primero es que le explico a la secretaria y su actitud es fría y sin una palabra de aliento, luego, cuando paso donde la fiscal, me toman la denuncia de una manera tan acelerada que poco pude expresar lo que había pasado… quise justificarlo porque entendía que tenían que atender más personas, pero la negligencia fue abusiva. El padre de mis hijos me dio tantos golpes que me dolía el cuello, la cabeza, la espalda y la cara… como yo soy negra y los golpes poco se me notan o definitivamente no se notan, ellas tomaron todo como muy a la ligera; tuve que sentarme con todo el dolor que tenía física y emocionalmente a esperar que el proceso termine… cuando me ve la médico legista me tira foto y me dice que aunque sea morena se veía la marca en el cuello, y claro, intentó ahorcarme tres veces. Me encontró marcas en el pecho y en la espalda donde me propinó una trompada. Luego paso donde la psicóloga y le explico más o menos todo detallado, y en base al examen que me hizo me dijo: “Usted necesita ayuda” y me refirió a una oficina de ayuda psicológica en la Zona Colonial. Al momento que me redactaban la denuncia digo que mi hijo mayor está viviendo con él en Juan Dolió porque él quería chantajearme con él niño y yo, después de hacerlo entrar en razón que los hijos están con las madres, preferí dejarlo y verlo los fines de semanas para no crearle ese trauma de que los padres pelean por él y viven en pleito. Ella no me dice nada sobre la protección del niño, yo habiéndole dicho que fui víctima y que el agresor es extranjero.

Ustedes saben que uno, en momentos así, se aturde y espera que ellos sean quienes nos guien. Luego me despacha la fiscal y me da una orden de protección y “váyase que yo le llamo”. Cuando salgo le pregunto a la secretaria sobre lo que procede ahora, pero me dice que me vaya a mi casa y que en una semana me llaman, le pregunto… ¿Pero en una semana, está segura? Me dice que sí, “así es que se trabaja aquí”.  ¿Y a él que le harán? Su respuesta fue tan fría coo los golpes: “A él lo llamarán”.

Al otro día inician las llamadas para que él se presentara ante la justicia. Llevaban 4 días en eso y el agresor nunca se presentó. El sábado tenía que entregarme el niño en la tarde y nada de llegar. Llamo a un familiar que estaba cerca de ellos para ver porqué mi hijo no ha llegado. Me dijeron que andaba con su papá en San Pedro de Macorís y deduje que lo traería más tarde.

El niño nunca llegó….

En la madrugada, sin poder dormir, llamo insistentemente para que me pongan a mi hijo. La sorpresa es cuando me dicen que ellos no están en la casa. Se fueron a Eslovaquia. No me avisó, no dijo nada, solo se fue con mi hijo.

Vuelvo a Violencia de Género y cuando me toca hablar con la fiscal, que para serles sincera en primera instancia fue muy dura conmigo diciéndome que vaya al grano con lo qué pasó hoy y porque esto ahí. Intentaba decirle que desde el lunes puse una denuncia y no han procedido y me dice: “Señora, se está investigando su caso”.

Cuando insisto en el secuestro de mi hijo agilizan; llaman a la magistrada que atendió mi caso e inician el proceso por rapto, esta vez con la diligencia que debió haber desde el inicio.

¿Que le costaba orientarme el lunes, sobre todo ese procedimiento? ¿Por qué no lo citaron?

No tengo ningún rencor con el padre de mis hijos y aún sigo pensando en su bienestar después de todo esto. Trataré de ver cómo se solucionan las cosas para que mis hijos no tengan que ver su padre tras las rejas, aunque lo merece.

La fiscal se llama Belkis Rodríguez y quisiera que explique por qué no actuó como debió actuar en este caso, qué la impulsó a esto.

Quizás si hubieran hecho su trabajo yo hoy tendría mi hijo y no me tuviera que entrar en un proceso tan largo y tedioso como éste. Trataré de confiar en el lado bueno del padre y que lo regrese por su propia cuenta.

Esto pasa hasta en las mejores familia… recuerda que puede ser tu madre, tu hermana, una hija o una amiga.

Hoy con lágrimas en mis ojos y con el corazón partido quiero decirte a ti mujer que, por favor, no aguantes maltrato, no lo permitas.

Quisiera que todos ustedes compartan este mensaje para que me ayuden a evitar que esto le pase a otra víctima más que se dirija donde las personas que supuestamente deben protegerlas.

#YaBasta #NoMásViolencia

Por: MIla javier
Víctima de Violencia

Loading...
Revisa el siguiente artículo