Metrónomo: Lecciones y Conchos

Por: Metrónomo

Lecciones

El asesinato del jovencito Fernelis Carrión por parte de un “sacerdote” mantiene a la sociedad en estado de gran preocupación. La sórdida historia de abusos y la trágica muerte escandalizan a la sociedad no solo por la violencia del hecho, sino por la función del responsable de la acción.

El mal, está confirmado, puede dormir en cualquier alma humana. Lamentablemente, los sacerdotes no están exentos de esta regla universal.

El hecho debe aprovecharse para una profunda reflexión y acción de cambio. No debemos permitir que nuestra simpatía o antipatía por la iglesia Católica nuble nuestra objetividad.

En este hecho se refleja el fracaso de la función sacerdotal, pero no menos la de padres. La justicia ordinaria y la conciencia individual se encargarán del castigo correspondiente al perpetrador.

Así debe ser. La otra parte responsable, la familia, sufrirá por el resto de sus días la permisividad, la falta de supervisión que permitió a un jovencito manejar dinero y objetos caros sin corrección.

La lección que queda a todos es que debe extremarse la supervisión en el seno de la Iglesia, en la familia y en el entorno social inmediato. Así, tal vez, logremos evitar otra tragedia.

Conchos

El carro de concho es una antigualla jurásica que se resiste a morir. La expresión más evidente del atraso en materia de transporte son estos carros desvencijados. Su desaparición es necesaria.