Espejo de papel: Falsos profetas

Espejo de papel: Falsos profetas

El engaño y la desilusión constante debieron convertirnos en la civilización más descreída; y así parece, pero lo cierto es que oculto detrás del gesto de desconfianza se mantiene agazapada la capacidad de ilusionarse.

La duda exterior que mostramos no tiene nada que ver con el método cartesiano que conduce a la prueba.

Nuestra época suspende la duda sobre el profundo deseo de creer; se duda, pero no se investiga; y creemos sin querer creer.

Esa parálisis de la razón es tierra prometida para falsos profetas de la mentira emotiva, la que convence al corazón sin pasar por la mente.

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