Espejo de papel: error moral

Espejo de papel: error moral

La mala ortografía no es la peor carencia de nuestros legisladores.

El asombro y posterior indignación suscitada por la defectuosa redacción de una senadora a través de las redes sociales es comprensible, aunque solo sirva para enmascarar nuestra falta de reacción ante las malas prácticas legislativas.

El desconocimiento de las reglas de la gramática no es condición generalizada en las cámaras. Lo que abunda es el incumplimiento extenso de las responsabilidades constitucionales y de los principios morales.

El comportamiento legislativo supino ante las direcciones partidarias hace más daño que cualquier mala redacción.

El error ortográfico afea, pero el moral envilece.

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