Metrónomo: Ley de Partidos y Mudo

Ley de Partidos

La muerte y resurrección de la ley de partidos en las cámaras legislativas muestra el verdadero espíritu de los actores políticos. No quieren ser regulados.

Así seguirá imperando en los partidos la única norma que reconocen: la del más fuerte. Esa fortaleza se manifiesta en la capacidad de aplicar el poder de compensar o castigar. La debilidad democrática en el pais obedece a la ausencia total de democracia interna en los partidos.

Las organizaciones políticas están organizadas como empresas comerciales y sus dirigentes son los socios mayoritarios.

La famosa ley de hierro se pone de manifiesto. Una mirada rápida descubre la petrificación de todos los organismos de dirección.

La manera de manejarse es lo más parecido a una monarquía. La sociedad debe forzar la aprobación de estas iniciativas, porque los partidos no las aprobarán por voluntad propia. El sostenimiento de la democracia depende de eso

Mudo

El diálogo se quedó mudo. La suspensión sin explicación deja en evidencia que se agotó la gasolina. Maduro hace lo de siempre, escucha y aplasta.

Las acciones del gobierno venezolano contradicen las palabras pronunciadas en la negociación.

La situación política está ahora más difícil después de las acciones que inhabilitan a las fuerzas opositoras. El Gobierno dominicano no debería seguirse prestando para esta charada.

Ese régimen no tiene solución.