Metrónomo: Paños tibios y Oídos

Paños tibios

La vía diplomática fracasó. Decir que el diálogo se suspende de forma indefinida es un eufemismo para evitar decir que no habrá más diálogo.

Nicolás Maduro tiene instalada una dictadura en las mismas narices de la comunidad internacional. Lo único que necesitaba del diálogo era tiempo y nuestro país se prestó para organizar esa charada.

El único acuerdo que estaban dispuestos a firmar era el que legalizara la inconstitucional constituyente y confirmara un proceso electoral rápido y sin competencia. Nadie está sorprendido de que tantos meses de esfuerzo terminaran exactamente dónde comenzó.

Así que lo importante no es preguntarse qué pasó, sino preguntarse qué pasará ahora. ¿Cuál será la reacción de nuestro país ante unas elecciones sin garantía? ¿Continuaremos apoyando una dictadura?

El camino de indignidad recorrido ha sido muy largo. Debemos mostrar un poco de compromiso democrático endureciendo nuestra diplomacia. Los paños tibios no servirán de ahora en adelante.

Oídos

La situación financiera del país es comprometida. El despilfarro vuelve insuficiente cualquier presupuesto. El FMI le puso la pelota del ajuste fiscal para que el Gobierno la bateara.

Las autoridades no ignoran que para los ciudadanos la palabra impuestos es una mala palabra.

Así que los funcionarios prefieren cerrar la boca y acercar el oído para escuchar la propuesta. Dios nos ampare.