Metrónomo: Torre de Babel y Orgullo

Torre de Babel

La clase política no muestra el menor interés en regular la vida interna de los partidos. El juego de pasar la papa caliente de las manos del Comité Político a las del Congreso y viceversa es muestra evidente del desinterés.

La decisión es una especie de nuevo comienzo. La sugerencia realizada por Reinaldo Pared Pérez de nombrar comisiones separadas pone la discusión en cero. Todo luce más complicada que antes. La división de dos se convertirá en división de cientos.

El Congreso se convertirá en una Torre de Babel donde los diferentes lenguajes de intereses impedirá el acuerdo. El tiempo se consumirá en esos dimes y diretes y el pais asistirá a otra caída del proyecto. El partido morado no tiene el menor interés de aprobar ni la ley ideal ni la posible, porque el desorden existente le ha servido para establecer su dominio.

El empoderamiento ciudadano podría hacer la diferencia, pero tampoco se ve mucho interés de empujar el asunto a las organizaciones de la sociedad civil.

Orgullo

El necesitado no puede ser orgulloso. Venezuela, que se muere literalmente de hambre, rechaza la ayuda humanitaria de todos los que se la ofrecen. El régimen de Maduro ni lava ni presta la batea. La revolución crea problemas que no puede solucionar, pero no pierde ese orgullo de la falsa independencia.