Metrónomo: Calma e ¿Y eso?

Calma

El poder Ejecutivo perdió la capacidad de ilusionar por el abuso de promesas que no materializa. El Gobierno no quiere acometer las acciones importantes.

Así que nadie espera ya que lo haga. La lucha en contra de la impunidad y la corrupción, por ejemplo, quedará para otra ocasión. El presidente Medina, contrario a lo esperado, en vez de quitar, nombra figuras cuestionadas. El caso de Andrés Fortuna Boció es el botón de muestra conocido, pero hay muchos más ignorados.

Este segundo mandato es más de lo mismo. La repetición de las mismas políticas y los mismos resultados sumen a una parte de la población es una especie de depresión de la expectativas.

La ilusión de la gente está de brazos cruzados. La calma que muchos ven como un escenario favorable, es del tipo de la que precede a la tormenta. La gota que colme la paciencia puede ser cualquier cosa. Por ejemplo, insistir con las primarias abiertas o con la reforma constitucional para posibilitar una nueva reelección.

¿Y eso?

El presidente del Senado, Reinaldo Pared, como siempre, se saltó el protocolo para aprovechar esos quince minutos de fama. El tema que decidió enfatizar fue el de las primarias en los partidos.

El encallamiento del debate le obligó a ensayar otra solución. El recordatorio de las convenciones de delegados levanta sospechas. El país quiere y la Constitución manda procesos democráticos y transparentes en los partidos. No se entiende entonces este elogio a las convenciones de delegados. ¿Y eso?