Metrónomo: Calma y Terquedad

Calma

La reelección chocó con un muro de indignación la semana pasada. El globo de ensayo lanzado sobre el Tribunal Constitucional explotó con una velocidad de vértigo. La opinión pública y los poderes fácticos expresaron de inmediato inconformidad. Esa mala energía parece que llegó de forma directa al presidente Danilo Medina, porque su reacción fue enviar señales para tranquilizar. La reunión con los aspirantes, por ejemplo, fue un paso importante. Lo que se habló nadie lo sabe, pero se especula que el Presidente expresó a sus delfines con sinceridad su decisión de no repetir. El silencio posterior indica que los convocados han entrado en un proceso de reflexión. Todos tendrán que decidir si seguirán como funcionarios o continuarán como candidatos. Mientras esa decisión llega, desde el litoral de la tendencia de Leonel Fernández se entiende como positiva la aparente distensión. El doctor Franklin Almeyda, vocero oficioso de esa tendencia, expresa que la tensión baja por las últimas acciones desde el Gobierno.

Terquedad

El retiro de Andrés Bautista confirma el error de juicio de su inscripción como aspirante a repetir en la presidencia del PRM. Esa decisión fue tomada con más emoción que razón, así que el final era crónica de una muerte anunciada. La razón para el retiro no es más que una excusa para no llegar al conteo de los votos. Enfrentar a Luis e Hipólito era un suicido. Andrés propició su mala fortuna, porque no aceptó la elegante salida de ser nombrado presidente fundador. La terquedad no es buena en política.