Metrónomo: Empantalonados

Empantalonados

La decisión del TSE deja a Miguel Vargas en una incómoda posición. Ahora no tiene más remedio que organizar una convención con un real adversario: Guido Gómez Mazara.

El ingeniero canciller se llenaba la boca diciendo que el hijo del Moreno no pertenecía y no pertenecería nunca más al partido del hacho apagado. Una sentencia indiscutible le lleva la contraria.

Un partido no se dirige como una empresa. El poder del dinero y la complicidad de los anteriores jueces electorales le permitieron controlar ese partido como si fuera una compañía por acciones.

Ahora eso se acabó. Los estatutos dejarán de ser decorativos. El dedo no podrá decidir quién manda en esa organización política.

En apenas dos semanas la buena suerte jurídica de Miguel le ha cambiado. Ya la pava judicial no pone donde ponía. Estos jueces están decididos a fallar atendiendo a la ley. Es una gran noticia para el país en medio de tantos nubarrones políticos.

Las próximas elecciones serán las más complicadas y reñidas de la historia. Se necesitarán jueces con pantalones para zanjar las dificultades. Las buenas decisiones ahora aumentan la confianza en las decisiones futuras.