Metrónomo: Derrota y Amigos

Derrota

Los gobiernos nunca toman decisiones para alterar el clima de gobernabilidad; por lo menos, no de  manera intencional. Cabe la posibilidad de que una decisión cause crispación, pero casi siempre como efecto colateral no deseado.

Así que es muy raro ver que las autoridades se empecinen en algo que claramente romperá el equilibrio. Eso es lo que ha pasado con la anunciada imposición de las primarias abiertas por parte del grupo de Danilo Medina.

Una minoría que posee la mayoría institucional intenta pasar por encima de todos los poderes fácticos y parte del liderazgo de su propio partido una regla inaceptable y, para muchos, inconstitucional. La decisión representa una rotura de lanza que decreta una lucha sin cuartel en el partido oficial.

El sentido de la medida se ha perdido. Este rompe o raja coloca al país en una difícil situación. ¿No le importa a Danilo dividir al PLD? Parece que no, porque lo que intentar hacer terminará en eso y conducirá, como dice Franklin Almeyda, a la derrota segura.

Amigos

Las autoridades partidarias no aceptan la institucionalidad cuando no les favorece. Miguel Vargas era respetuoso del TSE mientras le favoreció, ahora que los vientos cambian intenta buscar cobijo en los brazos del TC. Allí le quedan amigos, piensa él.