Metrónomo: La mentira y La pava

La mentira

Nuestra historia desventurada es obra de la falta de sentido común de los ciudadanos y de los desvaríos de la razón de los poderosos. Los que nos han gobernado han preferido hacerlo desde la mentira; y la primera es esa de que se dedican a servirnos.

Los hechos indican que somos piara engordada para el opulento festín de la corrupción. Nadie escucha las verdaderas necesidades de la gente. Lo que prevalece es el interés personal de los gobernantes. Esa es la razón de que veamos tanto discurso cambiante. Los demócratas más radicales, una vez llegados al poder, se convierten en todo lo contrario.

El tema de la reelección es un ejemplo. En un momento de nuestra historia pareció que Joaquín Balaguer era único continuista moderno.

La verdadera democracia llegaría un día después de su desaparición física. Los que se opusieron ayer a es continuismo, ahora se han convertido en sus grandes defensores. La mentira, una vez más frustrará las esperanzas.

La pava

El contexto político ha cambiado, pero parece que el oficialismo no se da por enterado. La popularidad de esta administración muestra un gran deterioro; la unidad del partido oficial está comprometida; la oposición se fortalece; y los poderes fácticos se están realineando.

A todo eso debe agregarle la opinión publicada de la “Embajada” sobre el continuismo. La pava no pone donde ponía.