El exilio de Peña Gómez en Abril del 65 es un mito de cronistas

El exilio de Peña Gómez en Abril del 65 es un mito de cronistas

Cuentan los historiadores que  al estallar la revuelta de abril del 1965, el joven político José Francisco Peña Gómez, al sentirse perseguido, tomó  la decisión de asilarse en la embajada de México. Es altamente conocido que Peña Gómez, a través del programa radial vocero del PRD Tribuna Democrática, había anunciado el inicio de la rebelión contra el gobierno de facto del triunvirato informando sobre el arresto del Jefe de Estado Mayor del Ejército Nacional por parte de un grupo de oficiales que  él mismo, en su alocución, calificó  como honestos.

Sin embargo, un estudioso y auscultador  de la Historia dominicana, Miguel Decamps Jiménez, jura y “perjura” que la versión del asilo de Peña Gómez es una distorsión histórica malintencionada. Decamps afirma que lo cierto es que Peña Gómez estuvo de visita en el Consulado de México en la fecha indicada y no así en la embajada de aquel país, único lugar donde era posible el asilo dado que los consulados no tienen categoría diplomática.

Esta información está contenida en un voluminoso libro sobre la Guerra de Abril que el editor e historiador trabaja desde hace algunos años basado en unas narraciones que le entregó escritas el Dr. Peña Gómez pocos días antes de morir.

“La Guerra de Abril narrada por Peña Gómez”, cuya introducción tuve el privilegio de leer, promete ser un material bastante completo para entender este interesante capítulo de la historia contemporánea dicha por un protagonista de primer orden.

Estas narraciones de Peña Gómez organizadas y editadas por Miguel Decamps probablemente nos hagan llegar a la conclusión de que muchos episodios de aquella historia deberían ser revisados.

Valdrá la pena ver con detenimiento estos apuntes, aunque debemos leerlos con la conciencia de que mientras más verídicos son los datos históricos, más riesgo existe de que algunos héroes consagrados pierdan tal categoría.

Esperemos el libro de Peña Gómez y Miguel Decamps. Todo indica que será un plato apetecible para amantes de la historia y la política.