Metrónomo: Designación y Casa dividida

Designación

La biología puede lo que no puede la política. Los Castro no son inmortales y, tampoco, por la gracia de Dios, su monstruosa construcción política.

La revolución Cubana será derrotada por el tiempo. El carcomido caserón político se derrumbará con el último aliento de Raúl. El proceso de sucesión dirigido es un burdo intento de retrasar lo inevitable. El pueblo terminará algún día por elegir a sus gobernantes.

La pantomima eleccionaria no engañó a nadie. El viejo general heredero del hermano casi eterno seguirá maniobrando desde las sombras.

Lo de Cuba es una verdadera tragedia política, pero patética es la admiración de la izquierda nostálgica. En Cuba no hubo elección, sino designación. Lo que acostumbran las dictaduras.

Casa dividida

Divide y vencerás decía Julio César. La máxima alude a la facilidad de derrotar a un enemigo carente de unidad.

Este principio, de origen militar, se aplica a una actividad menos violenta en apariencia, la política. La idea es que sería más ventajoso romper o dividir lo que se opone a la solución de un problema.

Esta táctica se acostumbra a emplear contra los adversarios; pero Danilo, en una variación de la costumbre, decidió emplearla en contra de sus compañeros de partido.

El PLD impera porque dividió a la oposición . Nadie podrá explicar cómo pretende prevalecer con la casa dividida.