Lo que no he podido decir por twitter sobre las primarias

Lo que no he podido decir por twitter sobre las primarias

La Ley Electoral vigente establece entre los requisitos para aceptar la nominación de candidatos a cargos electivos un acta con el voto afirmativo de la mayoría de los  presentes en una asamblea de delegados. Esto quiere decir que la ley en su artículo 68 exige que los candidatos, no importa cómo hayan sido escogidos, deben ser ratificados por una convención de delegados.

Actualmente se discute en el congreso y en la sociedad la sustitución de ese mecanismo, que es la convención de delegados, por la celebración de primarias mediante el voto universal. Como se sabe, ciertos sectores políticos y “jurídicos” abogan para que esa universalidad sea el conjunto de votantes registrados en la Junta Central Electoral; mientras que otros entienden que cada partido debe escoger sus candidatos con el padrón de sus afiliados.

En el sistema vigente la ley se acoge a la forma en que cada partido en cumplimiento de sus normas internas escoja sus delegados y celebre su asamblea. Basta con que cumpla lo previamente acordado en su estatuto.

Ha surgido una tercera propuesta. Se trata de que la ley disponga la celebración de primarias en lugar de asamblea de delegados y que cada partido decida si quiere celebrar las mismas con el padrón propio o con el voto de extraños, es decir con el padrón de la Junta Central electoral. Este método ya se aplica en la práctica puesto que aunque la ley actual no obliga a la celebración de primarias, los partidos mayoritarios suelen emplear este método para la escogencia previa de sus candidatos  El Dr. Peña Gómez fue el gran impulsor de esta modalidad. Hay que aceptar que la llamada convención de delegados ha devenido en una mera formalidad que no tiene razón de ser.

Quise decir en Twitter y no se entendió por lo limitado del espacio, que la inclusión en la ley de la necesidad de escoger los candidatos mediante primarias, significa un avance aun cuando cada partido pueda decidir el universo de sus votantes. En cambio si se obligara a los partidos políticos a escoger sus candidatos mediante el voto de personas ajenas a su militancia estaríamos dando pasos atrás. Era difícil decir esto en 140 caracteres.