Metrónomo: Agua al vino

Agua al vino

La antigua máxima política del dividir para vencer sigue funcionando a pesar de los siglos y los avances de la modernidad.

El predominio del PLD en las últimas dos décadas se explica por la aplicación firme de este principio. Los morados dividieron a los rojos, a los blancos y ahora buscan dividir a los blanquiazules del PRM. La manera de conseguirlo es consiguiendo cooperación interna en las organizaciones para causar artificiales contrariedades. Los caballos de Troya han aparecido en todos los partidos.

El éxito de la táctica ha sido premiado con victorias consecutivas. La oposición tendrá chance de ser gobierno cuando consiga inmunizarse contra esta práctica. Danilo Medina se está aprovechando de la falsa idea que tiene Hipólito Mejía sobre el beneficio para sus aspiraciones de las primarias abiertas. La rebelión de los diputados de su tendencia se debe a esa visión.

Esa es la semilla de una posible fractura en el partido de oposición. La idea es conseguir la expulsión de esos diputados para sumarlos a la causa oficial.

Así le faltarían menos votos para la pretendida reforma constitucional para re instaurar la reelección.

La política es como el ajedrez, gana el que mejor posición tiene o el que se come mayor cantidad de piezas del contrario. Lo mejor para el PRM es evitar la decisión disciplinaria.

Lo que debe hacer es conseguir la reiteración pública del apoyo de Hipólito a la posición del partido. Agua al vino.