Metrónomo: Felinos

Felinos

Estamos en el mismo punto. La cúpula legislativa negocia en nombre y representación de los líderes de tendencia de los partidos políticos. Los desencuentros que expresan son los mismos de Leonel y Danilo.

El tranque sigue presentándose en el falso dilema de las primarias abiertas o cerradas. El país, cansado, se desentiende del debate.

El estado general de apatía es el ideal para pasar una ley de partidos sin garras ni dientes. El negocio de la política sin limitaciones es el más rentable. Así que nadie quiere que se pierdan las ventajas que la ausencia de reglas producen.

El gato nunca se cortará las uñas por voluntad propia. Ese es el trabajo del ratón. El problema es que la discusión la llevan enteramente los felinos. El pronóstico no puede ser bueno.

El plazo se vencerá de nuevo y nos quedaremos sin ley o conseguiremos una ley inútil.

El escenario no envía señales para el optimismo. La discusión de la bobada de las primarias es una cortina de humo para mantener la corrupción financiera de la política. Nadie se engañe. Esa es la intención agazapada detrás de todo.