El registro de derecho de autor está tomando otra onda

El registro de derecho de autor está tomando otra onda

Lo cierto es que existen en el Estado ciertas instituciones que por diversas razones van desfalleciendo con el tiempo.

La mayoría de los ciudadanos ignoran hoy qué hace y para qué sirve INESPRE o la ODC, por citar sólo dos ejemplos.

Otros estamentos, aunque son de gran utilidad, la falta de presupuesto o las administraciones apáticas las han colocado en un plano inferior. La Oficina Nacional de Derecho de Autor (ONDA) es una buena muestra de una institución necesaria o indispensable para registrar y tutelar el derecho de autores de obras artísticas, que ha sido recluida en un oscuro pasillo del edificio que aloja el Archivo General de la Nación.

La triste existencia física de la ONDA es una muestra de la idea que de esta institución han tenido los diversos gobiernos. El Dr. Trajano Santana, su actual titular, ha venido demostrando que parte del problema de estas instituciones moribundas lo constituyen sus ejecutivos. Santana esta reviviendo ese muerto, le está devolviendo la presencia merecida.

La Reunión Sub-regional de la OMPI para países de Centro-América y República Dominicana sobre el Tratado de Beijing para Interpretaciones y Ejecuciones Audiovisuales y el Taller Nacional sobre el Tratado de Marrakech celebrados, ambos, en el Hard Rock Hotel, Punta Cana, constituyen una buena muestra de lo que he afirmado.

El Tratado de Beijing propone “temas que propician y favorecen un nivel cultural, así como soluciones positivas a cuestiones directamente relacionadas a la protección del Derecho de Autor y Conexos en un ambiente global y de una razonable perdurabilidad patrimonial a favor de los actores y músicos directamente beneficiados en su contexto”; este criterio forma parte de la conclusión de la Reunión Sub-Regional mencionada.

Los autores, actores y las gentes creativas deben estar de júbilo con el renacimiento de esta Oficina que les garantiza el registro y protección de sus derechos.