Roland Garros: otra edición para recordar

Roland Garros: otra edición para recordar

Roland Garros es mi Grand Slam favorito. La tierra, París, la tradición y esos peloteos largos me hacen preferirlo, incluso más allá de Wimbledon. Tal vez el hecho de ser el primer torneo de tenis que vi en mi niñez marca ese favoritismo.

El dominio de Nadal, sin duda, hace que el torneo me guste más. Verlo conquistar 11 veces el evento le da un sabor adicional.

Pero no quiero redundar mucho en la grandeza del español sobre la tierra y en el especial en el Abierto Francés, ya que en mayo pasado escribimos en tres artículos distintos sobre nuestra consideración como el segundo mejor de la historia, el gran favorito para levantar la Copa de los Mosqueteros este año y su dominio en ese superficie, mayor que el de cualquier tenista no importa el piso.

Con su actuación en la temporada de polvo de ladrillo este año, Nadal se mantiene como número uno del mundo y le pasa ahora la presión a Roger Federer, quien durante las cuatro semanas de torneos de hierba debe defender 2,500 puntos. Rafa solo defiende 180.

Recuerden que la distancia entre estos dos gladiadores es de 100 puntos en el ranking, lo que significa que de Federer no emular sus resultados del año pasado corre gran riesgo de alejarse de la cima de la clasificación y hasta perder el No.2 dependiendo de lo que consigan sus persecutores.

Claro, el suizo siempre es el favorito cuando a césped se refiere, y además en 2017 perdió en primera ronda en el torneo que juega esta semana, en el que es favorito, o sea, son otros puntos que puede generar para darle caza a Nadal.

Excluida de la lista

Hasta el pasado sábado Simona Halep era una de las cuatro tenistas que habían sido número uno del mundo sin ganar un Grand Slam. Al vencer en la final a Sloane Stephens, la rumana dejó esa mancha negra a Jelena Jankovic, Dinara Safina y Karolina Pliskova.

El campeonato de Roland Garros para la de Constanza le quitó un gran peso de encima, puesto que su primer major llega en su cuarta final, dos de ellas en Francia y la otra este año contra Caroline Wozniacki, que tampoco había ganado un torneo grande después de haber sido número uno del mundo.

La rumana se afianza como la mejor tenista del planeta, pero con el peligro de Wozniacki a solo 1,200 puntos, una distancia que podría desaparecer si la líder de la clasificación no repite o supera los cuartos de final del año pasado en Eastbourne y Wimbledon.
Por: Michael Monegro